Me suele suceder, cuando voy al teatro, que de lo que menos espero es lo que más me termina gustando.Manon Lescaut no es mi ópera favorita de Puccini; Turandot, Tosca o La Bohème superan en mis prefencias a Manon Lescaut. Pero después de la función de anoche en el Teatro Real, un hueco si que se ha ganado en mis favoritas. Buena parte del mérito de hacerme cambiar de opinión (algo difícil según malas lenguas) lo tuvieron una dirección musical de primerisimo nivel, con exceso de volumen, pero con el nivel que yo creo cualquier aficionado a la ópera reclamaría y una artista, como Sondra Radvanovsky, capaz de deleitar el paladar mas exigente.
La función de anoche tuvo sus partes menos afortunadas, pero ya he decidido no perder el tiempo comentando bazofia. Es decir: la puesta en escena no va a merecer mayor mención. Sólo que para nuestra desgracia existió.
FICHA ARTISTICA
Direccion musical: Nicola
Luisotti
Direccion de escena Carlos Wagner
Direccion del coro Jose Luis Basso
Asistente de la direccion musical Julio Garcia Vico
Manon Lescaut Sondra Radvanovsky
Lescaut Lucas Meachem
Renato Des Grieux Michael Fabiano
Geronte di Ravoir Pietro Spagnoli
Edmondo Alejandro del Cerro
El posadero / Un capitán de la marina Javier Castañeda
El maestro de baile / El farolero Mikeldi Atxalandabaso
Una cantante Mercedes Gancedo
Un sargento de los arqueros Javier Franco
SINOPSIS
ACTO I
En el patio de la posada
de Amiens, los habitantes esperan la llegada de la
diligencia. Un grupo de estudiantes bromea y charla animadamente. Entre
ellos se encuentra el caballero Des Grieux, que admira la belleza de las jóvenes
reunidas allí a la espera de noticias, cartas y viajeros. Cuando finalmente llega
la diligencia, Des Grieux queda cautivado por Manon, una joven desconocida
que desciende del carruaje acompanada de su hermano, Lescaut. Este ha llegado
a un acuerdo con Geronte di Ravoir, un anciano y acaudalado recaudador de
impuestos, a quien prácticamente ha entregado a la muchacha, a pesar de que,
en un principio, su destino era ingresar en un convento. Al conocer, gracias
al estudiante Edmondo, el futuro que le espera a Manon, Des Grieux decide
actuar. Aprovechando el propio carruaje de Geronte, huye con el joven rumbo
a París. Mientras tanto, Lescaut observa la situación con frialdad y asegura a
Geronte que, tarde o temprano, Manon acabará siendo suya.
diligencia. Un grupo de estudiantes bromea y charla animadamente. Entre
ellos se encuentra el caballero Des Grieux, que admira la belleza de las jóvenes
reunidas allí a la espera de noticias, cartas y viajeros. Cuando finalmente llega
la diligencia, Des Grieux queda cautivado por Manon, una joven desconocida
que desciende del carruaje acompanada de su hermano, Lescaut. Este ha llegado
a un acuerdo con Geronte di Ravoir, un anciano y acaudalado recaudador de
impuestos, a quien prácticamente ha entregado a la muchacha, a pesar de que,
en un principio, su destino era ingresar en un convento. Al conocer, gracias
al estudiante Edmondo, el futuro que le espera a Manon, Des Grieux decide
actuar. Aprovechando el propio carruaje de Geronte, huye con el joven rumbo
a París. Mientras tanto, Lescaut observa la situación con frialdad y asegura a
Geronte que, tarde o temprano, Manon acabará siendo suya.
ACTO II
Manon vive ahora en la lujosa residencia de Geronte como su amante.
Aunque disfruta de toda clase de comodidades y riquezas, la opulencia no
consigue hacerla feliz. Cansada de esa vida, recuerda con nostalgia a Des
Grieux, a quien abandonó precisamente por ese lujo que ahora detesta.
Lescaut visita a su hermana y, al verla tan desanimada, decide reunirla con
Des Grieux, no sin antes aceptar la generosa propina que Manon entrega
a los músicos. Poco después llega Geronte acompañado de varios amigos.
Presume ante ellos de su riqueza, de las joyas que luce Manon y hasta de
sus supuestas habilidades para la danza. Antes de marcharse, le recuerda que
debe reunirse con ellos en cuanto termine de arreglarse para el almuerzo.
Nada más salir Geronte, aparece Des Grieux. El reencuentro entre ambos
está cargado de emoción y pasión, y Manon olvida por completo la vida
que lleva. Sin embargo, Geronte regresa inesperadamente y los sorprende
juntos. Aunque habría podido perdonar una simple infidelidad, Manon se
burla abiertamente de él mostrándole, frente a un espejo, su avanzada vejez.
Humillado, Geronte se marcha con aparente calma, aunque promete regresar
pronto. Consciente del peligro, Des Grieux propone huir de inmediato,
pero Manon se resiste a abandonar sus joyas y se entretiene recogiéndolas.
En ese momento llega Lescaut alarmado para advertirles de que la policía
está rodeando la casa. Ni siquiera entonces Manon deja de recoger sus
pertenencias. Cuando finalmente intenta escapar, la policía entra y la arresta
por orden de Geronte, pues la acusan de prostitución. Des Grieux quiere
defenderla, pero Lescaut consigue detenerlo, convencido de que solo podrá
ayudarla si permanece en libertad.
ACTO III
En el puerto de Le Havre, Lescaut intenta sobornar a varios soldados para
organizar la fuga de Manon, encarcelada junto a otras mujeres condenadas
a la deportación. Todavía es de noche y un centinela vigila el lugar. Lescaut
y Des Grieux llegan al puerto. Mientras el primero trata de tranquilizar a
su compañero, le explica que el relevo de la guardia ha sido comprado y que
la evasión está preparada. Desde una ventana aparece Manon, que puede
estrechar las manos de Des Grieux mientras este le transmite esperanza y le
explica el plan. La tranquilidad se rompe cuando, tras el paso de un farolero
que canta una sombría melodía, se escucha un disparo: el intento de fuga
ha fracasado. Lescaut regresa precipitadamente y obliga a Des Grieux a
confundirse entre la multitud que comienza a congregarse. El comandante
del barco ordena iniciar el embarque de las deportadas, mientras un sargento
las va llamando una a una. Entre los habitantes de Le Havre predominan
las emociones encontradas, pues algunas mujeres se muestran desafiantes,
mientras que otras ocultan el rostro avergonzadas. Cuando llega el turno
de Manon, esta abandona momentáneamente la fila para reunirse con Des
Grieux bajo la vigilancia del sargento. Al intentar devolverla a su lugar, Des
Grieux se rebela y se aferra desesperadamente a ella. La multitud simpatiza
con la pareja y la tensión aumenta, hasta que el comandante restablece el
orden. Des Grieux deja caer su arma y suplica al comandante que le permita
embarcar junto a Manon. Conmovido por su sinceridad, el comandante
accede y permite que ambos permanezcan unidos.
ACTO IV
En una desolada llanura de Luisiana, Manon y Des Grieux vagan tras
haber escapado de unas condiciones de vida insoportables. Exhaustos, mal
vestidos y sin recursos, avanzan con dificultad por un paisaje árido. Manon,
completamente debilitada por el cansancio y la sed, cae al suelo incapaz de
continuar. Des Grieux parte desesperadamente en busca de agua, mientras
ella, convencida de que va a morir sola y abandonada, entona un último
y doloroso lamento. Cuando Des Grieux regresa con las manos vacías,
descubre que ya es demasiado tarde. Manon muere entre sus brazos y pone
un trágico final a la historia de ambos amantes.
LA FUNCION
Manon Lescaut, como tantas óperas de Puccini es un drama. El drama del destino: sus vidas en principio no caminan hacía el desastre, pero algo se tuerce cuando toman determinadas decisiones, temerarias en algún caso, o simple mala suerte en otros. La historia de Manon no habría terminado tan mal, al menos para Dex Grieux, de no haberse tropezado en la posada de Amiens con Manon. El ardor juvenil de ambos mezclado con la codicia de Manon desemboca en la tragedia. Michael Fabiano como Dex Grieux (que debuta el rol) cumple con el papel. No es tenor para este personaje que requiere un tenor spinto o dramático; Carece de centro y las subidas por encima del paso suenan sin cuerpo, sin tensión, sin casi armónicos. Tengo mis dudas acerca del uso de los resonadores, en especial, de la "maschera", porque en las partes que necesita intensidad, para no verse borrado por su compañera de reparto, recurre al uso de un volumen desmedido pero descontrolado. Es su favor hay que decir que, por lo menos, el pasaje es correcto, la voz está cubierta, nunca se abre y eso le da un mérito tremendo por que el personaje es criminal para cualquiera que no lleve los "papeles en regla". De todas maneras a mi me ganó con la interpretación del "Ah! Non v' avvicinate" del tercer acto. No es Aureliano Pertile, claro, pero a mi me gustó. Así que solo por eso ya está bendecido. 😀
Aureliano
Pertile Sings "Pazzo son, guardate!" from Manon Lescaut
Lucas Meachem como Lescaut, fue un descubrimiento muy agradable. No lo conocía y nos ofreció un convincente Lescaut tanto cantando su parte como actuando en escena .Es un baritono lirico, de voz timbrada, emisión, fácil, homogénea y con volumen, algo necesario para la función de esta noche.
Pietro Spagnoli, como Geronte cumplió bien. Anda escaso de volumen, necesitaba salir a boca de escena, pero ofreció un personaje convincente.
Alejandro del Cerro, Javier Castañeda, Mikeldi Atxalandabaso, Mercedes Gancedo y Javier Franco estuvieron a la altura de la función lo que no es poco.
La dirección musical de Nicola Luisotti consiguió lo que hace unos años en el Real era una quimera. Una ovación, merecida, a la Orquesta Titular del Teatro Real. Esta es, hoy en día, una orquesta de calidad. La dirección musical le dió el ritmo adecuado a la función, pero también le dotó de un volumen excesivo que llegó a tapar, literalmente, a algún solista. A Sondra le dió igual. Al resto no. Y se veian obligados, en no pocas ocasiones, a buscar la boca del escenario.
El coro titular del Teatro Real es otro de los elementos de exquisita calidad que acompañan a ls funciones. También a ellos les dió un poco igual el volumen de la orquesta, pero creo que se obtendrían mejores resultados cuidando el matiz del volumen orquestal. Excelente desempeño del coro.
No llevamos mal año. Excepto el "Romeo", del que no hice crónica por que iba a tener que buscar mucho para poder decir algo bueno de uno de los roles principales, tanto "El Trovador" como "Manon Lescaut" han sido experiencias muy gratificantes.
Apertil.