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domingo, 13 de abril de 2014

Black, el payaso / Pagliacci





Black el payaso
Opereta en un prólogo y tres actos de Francisco Serrano Anguita, basada en la novela La princesa de los clowns (1923) de Jean-José Frappa
Música de PABLO SOROZÁBAL

Estrenada en el Teatro coliseum de Barcelona, el 21 de abril de 1942

Pagliacci
Drama en un prólogo y dos actos de Ruggero Leoncavallo
Música de RUGGERO LEONCAVALLO
Estrenado en el Teatro dal Verme de Milán, el 21 de mayo de 1892
Nueva producción del Teatro de la Zarzuela

FICHA ARTÍSTICA
Dirección musical:
Donato Renzetti

Dirección de escena:
Ignacio García
Escenografía:
Miguel Ángel Coso y Juan Sanz
Figurines:
Pepe Corzo
Iluminación:
Francisco Ariza

Black el payaso (reparto)

LA PRINCESA SOFÍA DE SUREVIA: María José Moreno

LA CONDESA DE SARATOV: Trinidad Iglesias;

 BLACK: Fabián Veloz

 WHITE: Rubén Amoretti;

CARLOS DUPONT: Javier Galán;

GREGORIO ZINENKO: Miguel Palenzuela;

 HENRY MARAT: José Manuel Montero;

EL BARÓN DE ORSAVA: Miguel Sola;

BAYDAROV: Jorge Merino;

 EL DIRECTOR DE ESCENA: Emilio Gavira

Pagliacci (reparto)

NEDDA: María José Moreno

 CANIO: Jorge de León

TONIO:; Juan Jesús Rodríguez

BEPPE: Miguel Borrallo;

 SILVIO: David Menéndez

Orquesta de la Comunidad de Madrid
Coro del Teatro de La Zarzuela
Director: Antonio Fauró

Prólogo

De nuevo, el día 6 de este mes de Abril de 2014, volvimos a acercarnos al que en los dos últimos años ha sido el teatro más visitado: El Teatro de la Zarzuela. No es casualidad. Precios para todos los bolsillos, y una programación más que atractiva reclamaban nuestra presencia. En esta ocasión un brillante programa doble: "Black el payaso" y "Pagliacci", una novedosa combinación de Zarzuela + Ópera con un nexo común: el mundo del circo, o más bien, el teatro dentro del teatro.
Las historias que nos contaban ambas obras eran más bien dispares. Un argumento simple, en "Black el payaso" seguido de una historia dura: La de "Pagliacci" que termina muy mal. Historia que provocó en algún niño, que asistía al teatro, un grito de horror cuando Canio apuñala a Nedda: Es el triunfo del lenguaje universal del teatro y de todos los que lo hacen posible. Sin teatro, como medio de comunicación,  no existiría la ópera.

Y no deja de resultar irónico que en estos tiempos de efectos especiales en el cine que continuamente buscan meternos dentro de la historia que nos cuentan, a través de la vista, un niño nos demuestre que es posible, solo con un montaje inteligente, transportarnos allí donde el cine, con su mega-ultra-modernidad no llega: A respirar el mismo drama que los personajes: Tan fácil de decir, tan difícil de entender para la gran mayoría de los "registas" de nuevo cuño, prestos a destrozar la historia con sus absurdos montajes que no aportan nada.

Afortunadamente para los que asistimos al Teatro de la Zarzuela, nos encontramos con el trabajo, excelente trabajo de Ignacio García. En "Black el payaso" la escena, era un personaje más de la historia, tal era el dinamismo que aportaba.  Una escena viva que con personajes del circo que continuamente entraban y salían como si de una función se tratara, aportaba un diálogo no escrito, pero perfectamente audible, sin distraer, sin convertirse en protagonista, pero dando fluidez a la historia.

Para "Pagliacci" Ignacio García opta por un montaje más simple, pero tan sórdido como la historia: Solo con el vehículo que se supone traslada la "Troupe" y que al mismo tiempo hace de escenario, más la logradísima sensación nocturna, oscura,  no solo por la hora del día, sino por el retrato de las cataduras de los personajes que compiten entre sí por caer lo más bajo posible, solo con eso, que no es poco,  llena el escenario. No hay elementos superfluos.  El espectador respira esa atmósfera de miedo, de bajeza moral, que respiran los personajes.

Dramáticamente los personajes están muy trabajados y los cantantes consiguen retratos muy exactos de ellos. Canio es un personaje que "da miedo" y el espectador llega a percibir el peligro que emana del protagonista, acentuando ese contraste entre la "inocencia" del payaso vestido de un blanco puro, y la realidad del ser humano, de alma negra, que lo da vida.

Acto I "Black el payaso"





A menudo ocurre, y esta es la grandeza de los compositores, que una historia simple, casi absurda, se vea contada por medio de una música bellísima. Música llena de aires eslavos, que me recordaban mucho a otra deliciosa obra del mismo compositor: "Katiuska", melancólica, sin ser triste, mas bien centrada en la realidad, y no en la ilusión que la profesión del protagonista debe repartir entre su público, "decid que amáis a Black el payaso" repite hasta la saciedad el protagonista, imponiéndose a si mismo no cegarse ante el lujo y el esplendor de la corte, donde de forma inesperada  ha sido llevado en calidad de rey. Hay pocos momentos cómicos, y los que salen sorprenden que pasaran la censura "Ya no quieren ser reyes ni los payasos" es una frase que a día de hoy tendría, por desgracia, más vigencia que en la época que fue escrita....No sé si entonces motivaría la risa del público. Pero hoy, desde luego que sí.

Para dar vida a los personajes de la obra, contamos con un reparto que por desgracia no estuvo a la altura. Ni siquiera el director musical estuvo a la altura de la obra, por mucho que elevara los decibelios de la orquesta. A pesar de su lectura plana, de un inusitado volumen orquestal, la música, solo ella, me hicieron terminar la obra con satisfacción. Pero al director musical lo hubiera deportado a Siberia, "a contar árboles" que parece ser la única tarea que hay por allí.

No puede ser excusa el desconocimiento de la partitura, ya que a lo largo de su vida se habrá enfrentado a muchas obras desconocidas. Y dudo que a todas le haya dado el mismo tratamiento plano y en "Mezzo-Forte" que le ha dado a "Black". Tampoco puede servir de excusa "El costumbrismo" por que la música tiene aires eslavos. No es una obra "castiza" que cueste trabajo asimilar la lectura adecuada...Todo parece apuntar a un "sacarse de encima" la Zarzuela, para atacar cuanto antes la ópera, obra más conocida. Suspenso en todo el compás, para Donato Renzetti.

EL DIRECTOR DE ESCENA: Emilio Gavira (actor)

El triunfador de la obra sin ninguna duda,  Hizo de narrador de la obra, de hilo conductor de enganche armónico entre la historia que la música contaba y la parte que la música callaba. Sin duda mucha parte de la responsabilidad de que la función fuera tan disfrutable la tiene Emilio Gavira. Gran ACTOR, y gran TRABAJO el suyo. No se echaron de menos los diálogos. Merece por este motivo la primera mención.

BLACK:  Fabián Veloz (barítono)

Fabián es un barítono lírico, de voz escasamente timbrada.que no destaca por un bello color baritonal, mas bien al contrario, exhibe un sonido áfono, con pocos graves y una subida al agudo abierta. Su canto es monótono  sin matices, El día que fuimos la  voz no le corría por la sala y que era fácilmente tapada en cuanto que la orquesta empezaba a sonar, sin que esta llegara a rendir al máximo.

WHITE:  Rubén Amoretti; (bajo)

Rubén Amoretti tuvo mas o menos los mismos problemas que su colega: Una voz pequeña, sin grandes graves, mejor timbrada, pero igualmente monótona en el canto Es otra voz que no corría por el teatro. Cumplió sin mas aunque me gustó mas que la de Black.

CARLOS DUPONT: Javier Galán; (tenor)

Pese a anunciarse como barítono, y haber cantado la parte de Black en alguna ocasión, en absoluto se le puede considerar barítono, ni por timbre, ni por color de la voz, ni por giro de la voz, Otra cosa es que acometa papeles de barítono en Zarzuela debido a la tesitura escrita para estos. A diferencia de sus otros dos compañeros antes mencionados, la voz de Galán si que corría bien por el teatro. Es una voz timbrada, aunque su timbre no sea bonito, mas bien lo contrario, y de fácil agudo. El problema, lo que hace que este cantante sea no apto para pisar un escenario, serio, como es el teatro de la Zarzuela, es su fraseo. Particular donde los haya. Javier Galán convertía en "e" y algunas "aes" a toda vocal tenida. En cuanto la partitura anunciaba una duración de la nota superior a la negra, la vocal escrita para esa nota se transformaba en "e", y esto es algo que me parece absolutamente impresentable.

LA PRINCESA SOFÍA DE SUREVIA: María José Moreno. (Soprano)

Solo la voy a mencionar aquí. Y nada más que  para decir una cosa. El público paga por el espectáculo completo. No es de recibo que esta señora cante este papel a media voz, en modo "ensayo general" para luego darlo todo en el papel operístico. Si considera que los dos papeles son "Mucha tralla" que solo cante uno, pero que lo haga a plena voz. Decepcionante y muy enojosa la actuación de esta cantante.


LA CONDESA DE SARATOV: Trinidad Iglesias;(?¿)

Voy a ser sincero: No sé que clase de voz tiene, por que el 90% de su papel no se oyó. Sin sonar la orquesta era difícil oírla, así que imagínense cuando cantaba en conjunto o tocaba la orquesta. Absolutamente inaudible.


HENRY MARAT: José Manuel Montero; (Tenor)

Dentro de los comprimarios posiblemente el mas aprovechable. Sin ser una voz descomunal, al menos está timbrada, la voz corre, y creo que fue la única que logró pasar la orquesta cuando esta sonaba en todo su esplendor.

Coro del Teatro de La Zarzuela

Sobresaliente como nos tiene  acostumbrados. Lo único que no termino de averiguar es por que le hacen cantar en "Mezzo-Forte" todo el rato. Gran trabajo también del coro del teatro.

¿Y del resto de personajes? Mejor hacemos "Mutis por el foro"

Telón.

Para amenizar el entreacto, "Hacer de un mísero payaso" por Renato Cesari. versión que a mi, personalmente, me gusta mucho.


           


    Acto II "Pagliacci"




Uno de los grandes atractivos de este segundo título es, ¿Para que negarlo? la presencia del barítono Juan Jesús Rodríguez. Mucho más incluso que la presencia de Jorge de León, al que había escuchado por última vez en directo hacia dos años, en la "Tosca" del Real, y desde entonces sólo lo había escuchado por vídeo o por radio, con resultados bastante decepcionantes. Necesitaba volverlo a escuchar en directo y esta era la ocasión.

Pero antes estaba Juan Jesús Rodriguez. Su descomunal actuación en las "Marinas" de hace pocas fechas lo habían convertido en uno de los grandes reclamos de este título. Confieso que me llevé un chasco cuando anunció que no cantaría los dos papeles en la misma función: O hacía Black, o hacia Tonio, pero no los dos juntos. Me decepcionó, pero me pareció lo mas honrado si consideraba que era demasiada "Tralla" para la voz cantarse los dos papeles;  prefería hacer uno bien y a tope, decisión que considero no solo acertada para sí mismo, sino de respeto al público.

Y no decepcionó. El primer plato fuerte esperado es el famosísimo "prologo" que aquí traigo. No es el del día de la función, pero no hay diferencia alguna.

Juan Jesús Rodriguez "Si può" (Pagliacci)


                      

TONIO: Juan Jesús Rodríguez(barítono)

Una voz de barítono de verdad, por timbre, color, por técnica.... Un centro timbradísimo, ancho , cálido, que acaricia los oídos, es un centro que cautiva por la cantidad de matices que muestra. La zona alta del registro no tiene secretos para Juan Jesús: Una técnica sobresaliente que le permite cantar en esta zona sin que su voz pierda color ni brillo: El ataque al agudo es valiente, proyectando la voz hacia la última butaca del teatro. Su técnica es un curso en directo de cómo se pasa la voz, de cómo se deja paso al sonido, de cómo se cubre una voz, sin perder color, ni brillo, ni homogeneidad, de cómo se mantiene la belleza del color baritonal de la voz, esté en la parte de la partitura que esté.

Dramáticamente el personaje está muy bien trabajado. Como todos los personajes de la obra, cuando no están maquillados, son personajes de una bajeza humana sin límites. Enamorado de Nedda que se ríe de el, planea vengarse, y cuando descubre a Nedda poniéndole los cuernos a su marido con Silvio, no duda en avisar a Canio para que los pille "in fraganti". Cosa que consigue, y que provoca el drama que está por llegar. Si Canio no mata a Nedda en el momento es por que el propio Tonio le recomienda prudencia para que el amante se muestre y se pueda vengar de él y sobre todo que se prepare para la función. Canio se muestra conforme y no puede por menos que lamentarse: 

CANIO: Jorge de León (Tenor)


Recitar! Mentre preso dal delirio,
non so più quel che dico,
e quel che faccio!
Eppur è d'uopo, sforzati!
Bah! sei tu forse un uom?
Tu se' Pagliaccio!
Vesti la giubba....

Jorge de León es un tenor lírico ancho, en mi opinión. Hay quien le califica de "spinto" pero a mi no me lo parece. Son opiniones. En cualquier caso son minucias. Por que lo importante es que un cantante me ponga los pelos de punta, en el teatro. Y Jorge, en esta función, volvió a conseguirlo. 
El "Recitar! Vesti la giubba," que se marcó fue sencillamente de escándalo. Hubo quien pidió el "bis" y no era ninguna exageración. 
Técnicamente de dos años para acá ha experimentado una notable mejoría en el centro, más homogéneo, donde ya no hay esas diferencias que había entre las partes mas declamadas y las más ligadas. De ello se benefician la zona de paso y el agudo ya que el ataque  a estas zonas se produce con mas seguridad, y por supuesto, no le cambia el color de la voz en ninguna parte de su tesitura. 
Del agudo.. pues es verdadero placer encontrar un tenor que además de cantar en el centro meta esos "trallazos" arriba. Pero puede mejorarlo. Puede y debe, y para ello debe mejorar el paso. 
La voz está recogida, cierto, pero necesitaría más cobertura, por que de lo contrario terminará abriéndose. El problema es que tal como ataca el paso, donde no usa prácticamente el resonador de máscara, es muy difícil aplicar mayor cobertura. Jorge en mi opinión, debería llevar hacia adelante la voz en el paso, buscar la máscara, cubrir mas la voz, para evitar ciertas notas que tienden a irse para atrás, en particular con la "e" que no parece ser su mejor vocal. 
Dramáticamente compone un personaje que "da miedo" incluso sin abrir la boca. Cuando lo hace, se masca la tragedia. 
Yo lo que oí en el teatro me pareció excelente. No necesita mas que mejorar algo la técnica. He oído por radio cosas muy raras que no quiero volver a oír. Con lo que oí en el Teatro, tiene voz mas que de sobra, y carácter para atacar un "Radamés" o un "Manrico" sin buscar "mas carácter" que no le hace falta. Y lo que si debería evitar hasta dentro de un tiempo, que la voz no le ensanche un poco, los "Calaf" y los "Otello". 

 SILVIO: David Menéndez (Barítono)
Cumplió sin desentonar, lo que tiene su mérito, en el dúo con Nedda. Alguna nota "calada" pero nada importante. Bien.

BEPPE: Miguel Borrallo; (tenor)
La parte que le corresponde a este personaje, es de las mas afortunadas para un comprimario, tiene un aria para lucirse y poco más que hacer. Sin embargo pasó sin pena ni gloria, en una interpretación aburrida del aria. Si a ello unimos una tendencia molesta a "calar" las notas podemos decir, sin ningún temor a equivocarnos, que fué el más flojo del reparto.
Telón
Epílogo
Como en otras ocasiones he comentado, el trabajo de Paolo Pinamonti al frente del teatro de la Zarzuela es de notable alto. Le falta para llegar al sobresaliente cuidar más las voces que pisan el escenario. La diferencia entre la primera obra y la segunda es abismal. Y si en "Black el payaso" a pesar de todo disfruté, lo fué por la música, la maravillosa música del maestro Solozábal, por que las voces, lo siento mucho, no me parecieron dignas de este teatro.
Telón
* Fotos sacadas de la web del teatro de la Zarzuela. 








martes, 7 de enero de 2014

La del Manojo de Rosas


Zarzuela en dos actos y seis cuadros de Anselmo Cuadrado Carreño y Francisco Ramos de Castro
Música de PABLO SOROZÁBAL
Estrenada en el Teatro Fuencarral de Madrid, el 13 de noviembre de 1934

Producción del Teatro de la Zarzuela (1990)





FICHA ARTÍSTICA
Dirección musical: Miguel Ángel Gómez Martínez
Dirección de escena: Emilio Sagi
Escenografía: Gerardo Trotti
Vestuario: Alfonso Barajas
Iluminación: Eduardo Bravo
Coreografía: Goyo Montero

Reparto: 
ASCENSIÓN: Carmen Romeu
CLARITA: Ruth Iniesta
DOÑA MARIANA: Pilar de la Torriente
ESPASA: Luis Varela
JOAQUÍN: José Julián Frontal
RICARDO: Ricardo Bernal
CAPÓ: Carlos Crooke
DON DANIEL: Ricardo Muñiz
DON PEDRO: César Sánchez
UN INGLÉS: Javier Crespo
PARROQUIANO 1.º: Daniel Huerta
PARROQUIANO 2.º: Juan Ignacio Artiles
EL DEL MANTECAO: Javier Alonso
UN CAMARERO: José Carlos Quirós

Argumento:

La del manojo de rosas fue estrenada en el Teatro Fuencarral de Madrid el 13 de noviembre de 1934. La acción tiene lugar en ese mismo año en una plaza de barrio de la capital. Un garaje, un bar y una tienda de flores (llamada como el título de la obra.) es todo el lugar donde se desarrolla la trama. Encima de las tiendas viven los vecinos, entre ellos los padres de Joaquín que es el oficial mecánico del garaje.  Don Daniel es el dueño de la floristería, su hija Ascensión, la florista. Don Daniel quiere que su hija acepte como marido un joven aviador llamado Ricardo, sin embargo, Ascensión está enamorada de Joaquín, primero por que le interesa la persona, y después por que lo cree de clase social baja. Sus padres y ella, son gente de dinero venida a menos. Cuando descubre que Joaquín es un "señorito" lo rechaza al negarse a utilizar el matrimonio como vía de ascenso social. En la historia principal se mezclan las historias de Capó, aprendiz de Joaquín, Clarita, la novia de este, y Espasa el camarero del bar.

La obra:

Una de las cosas que más sorprende de la obra es la solidez del argumento. Pese a su aparente simpleza, una historia de amor con final feliz, entremezcla con ella magistralmente la historia paralela de Clarita, Capó, y el muy redicho Espasa. Es una obra con gran sentido del humor, y se necesita para poderla representar buenos cantantes que, además, sean buenos actores. Si la parte dramática falla, la obra está muerta por que se sostiene por ella, y no por la música, bellisima, pero menos protagonista de lo que a primera vista podría pensarse.

ESPASA: Luis Varela

Uno de los papeles estrella es el del camarero "Espasa" interpretado magistralmente por Luis Varela. El veterano actor nos deleita con una actuación de primerísimo nivel, salvando además dignamente las pocas partes cantadas que tiene. Es uno de los pilares de la obra y su elección para el difícil papel, (por que resulta complicado decir como si fuera la cosa mas normal la cantidad de palabrejas que no vienen a cuento, convertidas en frases, que se le ocurren al personaje, y conseguir la carcajada del público), es todo un lujo para la obra y para el Teatro de la Zarzuela. Gran trabajo de Don Luis Varela.




La música:

Como dije antes la parte musical quizá sea escasa comparada con otras obras, pero posee la virtud de seguir contando la historia; la parte musical no interrumpe la trama, la enriquece, siendo además  una música bellísima.

La música nos cuenta la parte que los personajes no nos dicen; nos cuenta lo que los personajes sienten, como el "No corté mas que una Rosa" o la celebérrima "No, no me importa que con otro/Madirleña bonita" Y en esta parte de la obra encontramos a:

JOAQUÍN: José Julián Frontal

José Julián, posee una voz un tanto peculiar de Barítono lírico ligeramente atenorado. Su timbre es poco agraciado al carecer de metal, pero Frontal sabe sacarle partido y canta con gusto, exquisita línea, sólido fraseo y  legato excelentes. Su instrumento no le permite, sin embargo, recursos como las "sfumaturas"; En el "Madrileña bonita" trató de dotar a la parte final de la romanza de algunas medias voces para las que su voz no está dotada, y este intento estropeó la parte final de la Romanza, al exhibir unos cambios de color en la voz, cercanos al falsete, de dudoso gusto. Técnicamente resuelve con solvencia las zonas de paso, sin titubear, y ataca los agudos con valentía. Doble mérito para Frontal, que tiene que lidiar con una tesitura altísima para la voz de barítono. Problema recurrente en la Zarzuela española, en la que los autores tienden a "desgañitar" a los barítonos.

RICARDO: Ricardo Bernal

Ricardo es un personaje que está en la obra para crear "el nudo" de la trama. Tiene mas peso por lo que es, "Un señorito" en realidad, que por la longitud del papel o la dificultad de la parte cantada. Bernal que posee una voz pequeña, pero pequeña de verdad, canta con solvencia su parte. Es una voz bien timbrada y bien emitida como lo atestigua un vibrato impecable. A pesar de todo se le escucha con algún que otro problema, y es una pena por cuanto el timbre no es feo. La parte más difícil que tiene "Quien es usted?" resultó bastante sosa, y Frontal tampoco ayudó mucho a dotarla de mayor gracia. Cumplió bien. No desentonó del conjunto que no es poco decir.


CAPÓ: Carlos Crooke

El ayudante de Joaquín. Como todos sus compañeros, tiene muy trabajado el personaje en la parte dramática, que es la que mas peso tiene en su papel. Resolvió con eficacia su parte cantada. Un gran trabajo el suyo, pues dar la réplica a Luis Varela tiene su mérito. Sobresaliente actuación, al igual que...

CLARITA: Ruth Iniesta

Si a Ricardo Bernal no se le oía bien, canastos, no podemos decir lo mismo de Ruth. Vaya timbre agudo el suyo, madre mía. Pero al igual que su compañero, Carlos Crooke, nos dibujó su personaje de forma magistral, sin desentonar en las pocas partes cantadas que tiene. Otra sobresaliente y meritoria actuación.

ASCENSIÓN: Carmen Romeu

Fué, sin duda, lo mas flojo del reparto. Si dramáticamente cumplió, estando a la altura de sus compañeros, en la fase canora por desgracia no lo estuvo. Romeu es una soprano lírica y su elección para este papel resulta dudosa, por cuanto se necesita una soprano mas ancha para cantar con el peso vocal requerido por la parte central de su partitura. Romeu recurre al engolamiento para dotar de peso a la voz y lo paga muy caro, por cuanto falló en todos los agudos que acometió. Fallo achacable a la soprano que nunca consiguió resolver el pasaje, dejando las notas abiertas y, como consecuencia de ello, la voz se le iba para atrás al ser incapaz de girar la voz. Es un problema que arrastra desde hace tiempo por lo que he podido escuchar de algunos "Youtubes", pocos, que circulan por Internet. Su fraseo, además, dejaba bastante que desear. No se la entendía nada, y lo que hacía yo era adivinar lo que decía, por cuanto me se la obra de memoria, la parte cantada, al menos. Es una pena por que como digo el problema viene de lejos, es una mujer joven y tiene la voz muy tocada, demasiado pronto.


El resto del elenco cumplió bien, al igual que el coro y los bailarines

La dirección musical de Miguel Ángel Gómez Martínez excelente. La orquesta parece otra completamente distinta a cuando la dirige Cristóbal Soler. Miguel Ángel consigue hacer sonar a la orquesta sin la "sordina" acostumbrada, consigue frescura en el sonido que sale del foso, además de ofrecernos una lectura ágil y dinámica de la partitura. Excelente trabajo del director Musical.

DIRECCIÓN DE ESCENA: Emilio Sagi

De la puesta en escena, mítica donde las haya, no hay nada que decir. Cuando se está ante una obra maestra como esta de Emilio Sagi, solo se puede hacer una cosa: Callar y disfrutar, recreando la vista y los sentidos, paladeando el gusto madrileño, por los cuatro costados que rezuma. Pero además hay que aplaudir y bien fuerte, el grandísimo trabajo con los cantantes, que han actuado como los mejores. No parecían cantantes teniendo que hablar. Parecían actores, teniendo que cantar, como Varela. Y este trabajo ingente lo agradece la obra, y el público que se ve inmerso en todo el TEATRO que rezuma esta "La del manojo de rosas". Sobresaliente "Cum Laude" para el trabajo de Emilio Sagi, gran artífice del magnifico resultado conseguido.


lunes, 4 de noviembre de 2013

Luces y sombras en la lírica madrileña.

Las sombras
El pasado 26 de Octubre nos acercamos al Teatro de la Zarzuela con la ilusión de refrendar el espléndido trabajo que se está haciendo en cuanto a programación y esfuerzo, dentro de las limitaciones presupuestarias, que los tiempos que corren nos imponen. El programa era doble: "Los Amores de la Inés", rescatado del olvido en el que cayó después del estreno, y "La verbena de la paloma".



 Una notable decepción.
Partiendo de la base que nos parece encomiable rescatar música perdida, también hemos de decir que no toda la música que se rescata es para sacarla a escena. "Los amores de la Inés" es un buen ejemplo de ello. Ni la música, ni el argumento, simple como el solo, ni la parte hablada justificaban el esfuerzo.
Musicalmente tiene cuatro números mal contados, aunque dicen que se cortó mucha parte de la música. Pero si a un argumento simple, le añadimos que los actores no tenían ninguna gracia, y casi carece de música, se explica el aburrimiento soberano que pasamos con esta obra. 
Después del descanso tocaba "La verbena de la paloma" y miramos a ver si nos sacábamos el mal sabor de boca. Error. Aquí los errores no solo venían de la parte hablada, que seguían sin tener la mas mínima gracia, y nos preguntábamos la razón de quitarle el acento madrileño  a dos obras ambientadas en el Madrid más castizo. Eso sí, hablar, hablaban a gritos, que es una costumbre ancestral de la Zarzuela. Y entre que le quitan el gracejo madrileño, y que como actores son poco convincentes, pues ya me dirán.
La puesta en escena.
En "Los amores de la Inés" (Escenografía basada en la pintura de Amalia Avia) la puesta en escena evocaba cualquier cosa menos una taberna. Pero en la "Verbena de la Paloma" se les fue la mano sobrecargando de elementos móviles un escenario tan pequeño como el de la Zarzuela. La sensación era de agobio, aunque se pretendiera evocar el Madrid de la "vistillas", en realidad era una amalgama de elementos móviles que, lejos de dar ambiente, agobiaban.
Luego alguien me tendrá que explicar quién les ha enseñado a bailar el "chotis" a los actores. Eso y la manía de tener tipos en escena bailando, es un decir, flamenco, que terminaban por hacer desaparecer cualquier ambiente "castizo" y proporcionar elementos de distracción a lo que ocurría en escena.
La parte musical.
No voy a personalizar, porque me parecieron casi todos igual de indignos para un teatro con tanta tradición como el que nos ocupa. Solo se salvaron la "Cantaora Flamenca" (Maria Mezcle) y  el "Sereno" (Gerardo Bullón) que fue el que hizo el "señor Alberto" en "Marina" y que tan grata sensación nos causó. 

Fueron los únicos que cantaron con una voz normal, liberada, proyectada, natural. El resto de ambos elencos cantaron todos con voz engolada, nasal y fea al oído. Sin entrar en detalles como la línea de canto o la dudosa técnica de algunos (Enrique Ferrer)



El coro estuvo notable algo que, afortunadamente, no es nuevo.
Y un suspenso monumental a la dirección orquestal de Cristóbal Soler. Porque no es de recibo, no solo el sonido que tanto nos recuerda a una charanga, donde la parte de la cuerda suena "con sordina" por ejemplo, sino que es sonrojante que en más de dos ocasiones la orquesta fuera por un lado y los cantantes por otro, mostrando un sonido disarmónico propio de notas que no concuerdan entre sí por estar completamente desacompasadas.
La temporada de "La Zarzuela" es muy completa y el responsable de ella, Paolo Pinamonti, merece un sonoro aplauso, por el esfuerzo de ofrecer un programa tan completo, pero hay cosas que no se pueden dejar de lado. La orquesta es un ejemplo. Y los elencos, a veces, es otro ejemplo.
Y para terminar. Me encantaría que el Teatro de la Zarzuela cuando avisa de que apaguen los móviles, añadiera que el público se abstuviera de cantar. Porque estoy hasta las cejas de escuchar al "loro" de turno cantar el conocido número musical que está en escena en ese momento. Porque yo no pago para oír al "loro" del público. Y puestos a elegir, casi que prefiero el "politono" del móvil, a est@s emocionados espectadores.
Las luces
Recital de Philippe Jaroussky  acompañado por Andrea Marcon y la Orquesta de Cámara de Venecia.
Programa

Farinelli y Porpora, pupilo y maestro
Nicolo Porpora (1693-1768)
    Obertura de Il Germanico (1732)
   ‘Mira in cielo’ de Arianna (1733)
   ‘Si pietoso il tuo labbro’ de Semiramide riconosciuta (1729)
Leonardo Leo (1694-1744)
    Obertura de L’Olimpiade (1737)
N. Porpora
    ‘Nel già bramoso petto’ de Ifigenia in Aulide (1735)
   ‘Come nave in ria tempesta’ de Semiramide regina dell´Assiria (1724)
Giuseppe Sarti (1729-1802)
   ‘La Tempesta, in tiempo di Ciaccona’ de Armida e Rinaldo (1786)
N. Porpora
    ‘Dall´amor più sventurato’ de Orfeo (1736)
    ‘Le limpid´onde’ de Ifigenia in Aulide (1735)
Francesco Geminiani (1687-1792)
    Concerto grosso en re menor 'La folia'
N. Porpora
     ‘Alto Giove’ y ‘Nell´attendere il mio bene’ de la ópera Polifemo (1735)


El 31 de Octubre en el Auditorio de Madrid pudimos asistir al recital de Philippe Jaroussky  acompañado por Andrea Marcon y la Orquesta de Cámara de Venecia. Teníamos gran curiosidad por escuchar a Jaroussky en directo y salimos encantados del concierto.
Las entradas son caras. Pero a diferencia de las de la Zarzuela que eran mucho mas baratas, estas no me pesaron pagarlas. Es verdad que estamos ante un artista de Élite, pero no es menos cierto que últimamente asistir a una representación, sea de Opera o de Zarzuela, donde poder ir sin temor a escuchar desafinadas como catedrales, tanto de orquestas como de solistas, es misión casi imposible. Y en el caso que nos ocupa tanto la Orquesta de cámara de Venecia como el propio solista nos deleitaron con una interpretación que sólo nos pedía una cosa: Disfrutar de ella. ¿Algún sonido raro? Lo hubo. Pero lo tengo por accidente, así que ni me molesto en comentarlo.




Philippe Jaroussky sings "Alto Giove" from Porpora's Polifemo

Philippe Jaroussky tiene justificada fama como contratenor. Es cierto que en la zona alta de su registro la voz se afona, y que debe prescindir en la medida de los posible de las "arias de bravura" con toda la pirotecnia vocal que llevan consigo. A cambio explota todas las posibilidades que su voz ofrece : La belleza de la voz, la elegancia, la musicalidad infinita que tiene en sus cuerdas vocales, junto a una técnica excelsa que le permite proyectar al infinito las notas, sean a  voz plena, sean  filados casi imposibles, todo ello al servicio de la obra que está interpretando: Es el artista el que sobresale a través de todos sus recursos, incluida una lección magistral del uso del apoyo respiratorio como parte de las dinámicas de su canto. Andrea Marcon y la Orquesta de Cámara de Venecia, fueron el complemento perfecto: El sonido de la orquesta completamente empastado con la voz de Jaroussky ofrecían cuadros de belleza excepcional: Era casi un sacrilegio romper el embrujo de la obra recién terminada con una atronadora salva de aplausos pero ¿Cómo dejar sin premio tal obra de arte? Imposible. Y generosas salvas de aplausos premiaron  el trabajo de los artistas.
Conclusión
La tradición musical madrileña, pese a lo que algún ignorante se ha atrevido a afirmar, es de primerísimo nivel. No tenemos nada que envidiar a otras ciudades con coliseos de ópera reputados. Y es una pena que trabajo duro quede afeado por circunstancias, que deben ser controladas. El trabajo del Teatro de la Zarzuela es excelente, pero debe mejorar el nivel de la orquesta, y elegir con cuidado los elencos. Funciones como la "Marina" con Celso Albelo o Juan Jesús Rodriguez, ennoblecen al teatro. Pero elencos como los mencionados aquí en estás dos Zarzuelas dejan un mal sabor de boca considerable.