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viernes, 19 de abril de 2019

Anna Bolena de Donizetti desde the Opéra Royal de Wallonie-Liège





Reparto

Orquesta y coros de la Ópera Real de Valonia-Lieja

Giampaolo Bisanti (Director)
Olga Peretyatko (soprano): Anna Bolena
Luciano Montanaro (Bajo): Lord Rochefort
Maxime Melnik (Tenor): Sir Hervey
Sofía Soloviy (Soprano): Giovanna Seymour
Celso Albelo (Tenor): Lord Riccardo Percy
Marko Mimica (Barítono): Enrico VIII
Francesca Ascioti (Alto): Smeton

Stefano Mazzonis Di Pralafera (Dirección de escena)


Ópera en la tele.

El pasado miércoles 17 de Abril de 2019, el canal de música clásica "Mezzo" emitió en directo una interesante Anna Bolena que tuve el gusto de escuchar. Grabarla no pude por causas técnicas, pero aún así la transmisión me dejó buen recuerdo. 

Normalmente no suelo escribir de óperas por la televisión. Te expones a que una mala toma de sonido, arruine la voz del cantante ofreciéndote una falsa imagen de la voz. Eso, y que a algún cantante los micrófonos le sientan fatal, aunque en el caso que nos ocupa no ocurrió ninguna de las dos cosas. 

Cuando se levanta el telón...


Observamos el primer detalle: Puesta en escena clásica, ya la miras con otros ojos, y eso que últimamente soy bastante más abierto con las producciones....

El segundo detalle me gusta un poco menos. Una dirección musical lenta, aburrida. Se echó de menos mayor dinamismo. 

Olga Peretyatko como Anna Bolena


Venía con buenas referencias. Compuso una Bolena exquisita en las partes más líricas, pero le faltó garra en los momentos en los que el personaje lo requería ("copia Iniqua"). Se la escucha con gusto, no es una cantante por la que temas por su voz: es decir, puede con la partitura. Ignoro cuantas veces habrá cantado el personaje, pero debe evolucionarlo para mostrar todo su carácter. Dejando de lado esto que he comentado, y algún agudo apretado, notable actuación. 


Celso Albelo como Lord Riccardo Percy

El Percy de Celso Albelo cabe calificarlo de excelente: Cuando canta Albelo sabes que vas a encontrar una linea de canto exquisita, un gusto refinado en el canto y una meticulosa adaptación a lo que pide la partitura.En esta ocasión hay que añadir que la emisión ha cambiado. Es un poco mas baja, con lo que el color de la voz se ha oscurecido un punto, y ha ganado en armónicos, lo que dota a su voz de mayor belleza. Manejar la voz, que al bajar la emisión pesa más, es una cuestión técnica que tiene perfectamente resuelta, como lo demostró en dos valientes ataques en la zona de paso/aguda a la "i", vocal difícil de verdad, que requiere un férreo control de la columna de aire. El paso entre registros sigue siendo "marca de la casa" así como los valientes y bien definidos ataques a la zona aguda. 

Y para concluir con la pareja protagonista comentar que en mi opinión, la excesiva lentitud de la dirección musical, los penalizó, más que los ayudó. 

El resto del reparto...


Solo destacar a Sofía Soloviy que nos ofreció una  Giovanna Seymour de calidad, tanto vocal como dramáticamente.

El resto del reparto cumplió de manera conveniente, al igual que el coro. 

Apertil




sábado, 9 de julio de 2016

"I Puritani" Celso Albelo como "Arturo"

"I puritani"

Melodramma serio en tres actos

Libreto de Carlo Pepoli, basado en la obra de teatro Têtes rondes et cavaliers (1833) de Jacques-François Ancelot y Jacques-Xavier Saintine

Estrenada en el Théâtre Italien de París, el 24 de enero de 1835

Estreno en el Teatro Real el 6 de diciembre de 1850

Nueva producción del Teatro Real, en coproducción con el Teatro Municipal de Santiago de Chile
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
(Coro Intemezzo / Orquesta Sinfónica de Madrid)

Ficha Artística

Dirección musical: Evelino Pidò
Dirección de escena: Emilio Sagi
Escenografía: Daniel Bianco
Figurines: Peppispoo
Iluminación: Eduardo Bravo
Dirección del coro: Andrés Máspero
· - ·
Lord Gualtiero Valton: Miklós Sebestyén
Sir Giorgio: Roberto Tagliavini
Lord Arturo Talbo: Celso Albelo 
Sir Riccardo Forth: George Petean
Sir Bruno Robertson: Antonio Lozano
Enriqueta de Francia: Cassandre Berthon
Lady Elvira Valton: Venera Gimadieva



                                          (okDiario.com)

Cerrando Temporada

Como título final de esta temporada nos encontramos con esta "perla" del "bel canto" que asegura incluso en fechas estivales y vacacionales unas excelentes entradas al teatro, rozando el lleno o lleno total. Ya lo dijo en su día cierto director artístico: Llenar el teatro con las óperas que gustan al público era muy fácil. Y además de trabajo fácil, yo añadiría que es trabajo agradecido. Supongo que cualquier director artístico de un teatro de ópera lo que quiere ver es el teatro lleno todas las noches. Y siendo este un trabajo tan fácil y tan agradecido, se comprende cada vez menos que se apostara por un modelo perdedor. Pero......... los caminos de los sillones son inescrutables.

La función de hoy

En esta ocasión, Miércoles 06/07/2016 les tocó el turno al reparto encabezado por el tenor tinerfeño Celso Albelo. 

En este punto, antes de comentar la actuación del tenor tinerfeño, quería hacer un pequeño inciso. Algo que me llama la atención en las crónicas de muchos de los que escriben, sean en medios oficiales, profesionales o medios mas de aficionados, es el concepto que se tiene del tenor. ¿Qué es un tenor? Por lo que parece un tenor es una nota aguda. Y yo conozco a uno de los que escriben, aficionado, que le da lo mismo cómo cante un tenor. Si el agudo hace temblar la lampara del teatro, entonces ya le tiene en los altares. Bueno, según quien sea el que cante. Porque si le tiene ojeriza, al cantante, entonces los agudos se convierten en pirotecnia barata.......
            ¿Es fácil el agudo? Por lo que parece la gran mayoría lo consideran la extrema dificultad, de las extremas dificultades. Y no es verdad. Depende de cada garganta. Hay quien va al agudo muy fácil y está el que suda tinta china. De lo que no se escapa ninguno es de la técnica y el aprendizaje necesario para ejecutar una nota que quizá no es la más difícil del registro, ni la más dañina, si se hace mal. Es la mas espectacular, cierto, la que más se ve, o por mejor decir, la nota que detectan hasta aquellos que tienen una oreja enfrente de la otra.

 Y en este punto alguno me preguntará ¿Y cual es la nota más difícil? Pues cualquier nota que transmita algo, no solo sonido. Un sol2 en el centro del registro podría ser tachada de fácil, hasta que se intenta a media voz, o se intenta apianarla, filarla, dotarla de "morbidezza" darla sentido, en definitiva. Y la dificultad se convierte en extrema cuando hay que hacer lo mismo, es decir, dotar de sentido a una frase, a un aria, o a todo el papel que tienes encomendado. No es sólo la técnica, es la capacidad de dotar a lo que se canta de sentido, de psicología, de emoción... cantar plano está al alcance de casi cualquier profesional del canto.

Por el contrario, hacer "hablar" a la música, contar la historia con la música que estás cantando, y no con las frases escritas, está solo al alcance de unos pocos. Y entre estos pocos escogidos que hacen "hablar" a la música, está Celso Albelo.

Eso no quiere decir que el agudo haya que despreciarlo o no darle la atención que se merece. Porque el público paladea un buen agudo ¿Y el cantante? Más que el publico. Se lo puedo asegurar. Porque el ataque al agudo, la ejecución y la continuación del canto tras un agudo provoca una adrenalina difícil de superar. Y sudores extremos si se ejecuta mal.

Todo este discurso me sirve para poder llamar la atención de cualquier aficionado a la ópera y poderle poner en camino de disfrutar al máximo de su afición. Y que este aficionado, cuando se encuentre a un tenor como Celso Albelo, cantando el "Arturo" de "I puritani" sea consciente de que está escuchando una verdadera obra de arte. De que está escuchando Bel canto. Puro. Que está escuchando cada nota con una intención, con un significado, ya sea a través de una media voz, una "messa di voce" un "piano" o un "pianissimo" por poner ejemplos de recursos. Y todo esto se pudo paladear en la función del día 06/07/2016, sazonado con los valientes ataques a los endemoniados sobreagudos que tiene escrita la obra.


En la misma categoría que está Albelo encontramos en la función del 06/07/2016 al bajo Roberto Tagliavini en el papel de "Sir Giorgio" hermano del padre de Elvira. Tagliavini posee una voz bella de fácil emisión que envuelve a todos los rincones del teatro. Canta con gusto y elegancia, acometiéndo la partitura absolutamente en estilo. Desde la dulzura del dúo del primer acto "Oh mi secondo padre" a la tristeza explicando la locura de "Elvira" "Ah dolor Ah Terror" o el vibrante y esperado dúo "Suoni la Tromba" donde lleva el peso del dúo. Aquí no solo canta bien sino que hace bueno a su compañero de reparto el barítono George Petean que daba vida a "Sir Riccardo Forth": Un barítono lírico de voz no especialmente bonita; y su emisión, nasal y engolada no ayudan al cantante,que no está en estilo en ningún momento, por la razón que sea, y su desempeño es monótono.




En la parte femenina encontramos a la soprano Venera Gimadieva que daba vida al personaje de Elvira. Me pareció una voz "dura"de poca belleza y además poco "coloreada". Técnicamente el cambio de registro a voz de cabeza es correcto y esta era la zona donde mejor rendimiento obtenía, sin embargo el pasaje estaba mal resuelto y era la razón por la que los agudos y sobreagudos prácticamente no sonaban. Aun así defendió su papel con dignidad y pasión consiguiendo notables momentos de emoción en el segundo acto donde quizá colocó sus mejores notas altas.

En contraste encontramos a Cassandre Berthon en el papel de Enriqueta de Francia. Para poder hacer una crónica de su voz tendría que recurrir al vídeo de "Orfeo en los infiernos" donde hace el papel de "Cupido" porque aquí era prácticamente inaudible. Es quizá la peor del reparto.

En su descargo quizá haya que mencionar la para mi poco afortunada labor del director musical Evelino Pidò que hace una lectura de la partitura casi "Wagneriana" en lo que al volumen de la orquesta se refiere. Precisamente si en algo se distingue el "bel canto" es por la labor de apoyo a la voz de la orquesta, que está para ayudar al lucimiento de las voces, no para taparlas. Y después los "tempis" que marca la dirección musical, a velocidad de la luz, me parecieron demenciales,

A todo esto tampoco consigue que la orquesta se desprenda de un sonido pobre y deficiente, por desgracia, marca de la casa.

 El coro Intemezzo ha mejorado en cuanto a calidad de voces. Sonó muy bien el coro femenino y el masculino debería bajar el volumen de emisión, siempre en "forte" o "Fortissimo".

 El resto del reparto estuvo a buen nivel.

Apertil

sábado, 24 de enero de 2015

Celso Albelo debuta el "Arnold" en Monte-Carlo.


                           Guillaume Tell
                         Ópera en Cuatro actos de Gioachino Rossini






Fotografias : ©Alain Hanel photographie - OMC 2015

Ficha Técnica. (De la página del teatro)

Direction musicale: Gianluigi Gelmetti
Mise en scène:  Jean-Louis Grinda
Décors: Éric Chevalier
Costumes: Françoise Raybaud
Lumières: Laurent Castaingt
Chorégraphie: Eugénie Andrin
Chef de chœur:  Stefano Visconti

Guillaume Tell Nicola Alaimo
Hedwige, son épouse Elodie Méchain
Jemmy, leur fils Julia Novikova
Arnold, prétendant de Mathilde Celso Albelo
Melchtal, père d’Arnold Patrick Bolleire
Walter Furst Nicolas Cavallier
Gessler, gouverneur Nicolas Courjal
Mathilde, soeur de Gessler Annick Massis
Rodolphe, capitaine de la garde Alain Gabriel
Leuthold, un berger Philippe Ermelier
Reudi, un pêcheur Mikeldi Atxalandabaso.

Chœur de l'Opéra de Monte-Carlo

Orchestre Philharmonique de Monte-Carlo

El debut

El Jueves 22 de Enero de 2014 se produce el debut del tenor canario Celso Albelo en el papel de "Arnold" de la ópera "Guillermo Tell" en el Teatro de la ópera de Monte-Carlo,  y si debutar un papel siempre es complicado, el "Arnoldo" son palabras mayores. Sin negar que es un papel atractivo, tampoco podemos perder de vista que es un papel que probablemente no le resulte completamente redondo a prácticamente  ningún tenor. La escritura original del papel estaba pensada casi seguramente para una técnica vocal distinta a la técnica italiana. Rossini salió muy disgustado de la actuación del tenor francés Duprez, que cantó el papel por primera vez en lo que hoy conocemos como "voz real", es decir, sin el uso del falsete en las notas que van desde el fa3# hacia arriba. Y esta escritura musical pensada para un instrumento vocal, digamos diferente, al actual, añade dificultades extras a la ya de por si complicada partitura.

El personaje

Arnold es un personaje heroico, un patriota, pero también un personaje que sufre por su amada Mathilde, y por la  muerte de su padre, ejecutado injustamente por orden de Gessler, el gobernador austriaco. Y esta compleja personalidad es difícil de manejar. La construcción del personaje requiere ardor, sin caer en excesos pero también requiere romanticismo, un romanticismo presente en la partitura con múltiples reguladores.

Esto implica que el tenor elegido debe poseer centro, un centro sólido, sin excesivo metal en el timbre, una voz preferiblemente cálida de manera que pueda conjugar perfectamente las partes con mayor vehemencia sin que sufra la parte más romántica y viceversa. Y además debe ser una voz con facilidad para el agudo, por que la partitura te va a llevar al sobreagudo no pocas veces. Por supuesto habrá quien prefiera una voz mas "broncínea" más metálica, lo que hará resaltar la parte mas vehemente del personaje. Son gustos. Personalmente me parece que está más cerca de la idea musical del autor lo descrito anteriormente, características que encontramos en la voz elegida para el protagonista.

Personaje difícil, en suma, pero agradecido. Cada aproximación a su partitura te permite descubrir algo nuevo, un matiz distinto. Es un personaje que siempre puede sorprender al intérprete cada vez que lo vuelve a afrontar. Y este es un atractivo muy potente para los artistas.


Le mien, dit-il! jamais, jamais le mien!....Ah! Mathilde, idole de mon âme! 



En el primer audio que vamos a escuchar el personaje de Arnold se debate entre el amor por Mathilde y la sensación de haber sido traidor a su patria.. Le mien, dit-il! jamais, jamais le mien!
Entra Tell y quiere convencerlo para presentar batalla a los austriacos. Arnold no se atreve a confesarle el amor que siente por Mathilde, una princesa austriaca a fin de cuentas y para si canta su desgracia Ah! Mathilde, idole de mon âme! 




Los que tuvimos la suerte de asistir a "La Traviata" en A Coruña recordamos la voz de Albelo con un mayor peso vocal que el que aquí observamos. En esta ocasión le ha quitado peso a la voz, pero dentro de sus límites. Así nos encontramos que la belleza y calidez de su timbre se mantienen intactos, así como su exquisita linea de canto.




Oui, vous l'arrachez à mon âme

Estamos en el segundo acto  y en este precioso dúo Arnold y Mathilde se confiesan mutuamente su amor pese a todos los inconvenientes entre ambos. Es una página realmente bonita la que vamos a escuchar cantada con dulzura y apasionamiento.





Quand l’Hélvetie est un champ de supplices

Nada mas irse Mathilde entran Tell y Gualtiero. Tell ha estado espiando la escena de los dos amantes y le recrimina su amor por una extranjera. Arnold no quiere participar en la lucha, pero Tell le da la noticia de que su padre ha muerto a manos de Gessler. Desesperado, debatiéndose entre el deseo de venganza, la idea de traicionar a la patria, pero teniendo el amor de Mathilde detrás que puede perder, termina uniéndose a la causa. Un torbellino de sentimientos que Albelo nos muestra en este dificilísimo trío  .



Toda la dulzura del dúo anterior se transforma en furia cuando conoce la muerte de su padre. Pero sigue siendo un personaje atormentado, sumido en un mar de dudas. Transmitir eso es francamente difícil, mas aun cuando estas debutando el personaje. A mi juicio consigue el retrato ideal del héroe romántico atrapado entre dos fuegos igual de poderosos.


Asile héréditaire,   Amis, amis, secondez ma vengeance

Y llegamos al plato fuerte: Arnold está en casa de su padre preso de los recuerdos, lamentado la muerte de este. Tell ha sido apresado y llegan los Confabulados para salvar a Tell del cautiverio y librarse del yugo Austriaco. Arnold les enseña el arsenal que Tell y su padre reunieron, canta el "Amis, amis, secondez ma vengeance:" y enfervorecido  marcha a la lucha . 






Como podemos observar Celso Albelo le dedica tanto al recitativo como al aria el tiempo necesario. No todos los tenores lo hacen. Más de uno aplica el "Corriam Voliam" al pie de la letra. Pero la interpretación de esta pieza con todos los reguladores impresos en la partitura requiere una delicada atención. El final, alargado hasta el infinito, es una muestra más de las cualidades de Albelo. Y una muestra perfecta de la tremenda exigencia de la partitura. Cantar bien el "Arnold" es un reto de categoría por lo ya comentado: Un torbellino de sentimientos que tienen que aflorar en la escena. Por encima de la exigente partitura en la zona aguda, el personaje tiene que aflorar, y Celso Albelo consigue en este su debut un acertado equilibrio entre las fuerzas que azotan al personaje. 


miércoles, 10 de septiembre de 2014

Elena Mosuc, Celso Albelo y Leo Nucci deleitan a la ciudad de A Coruña con una Traviata magistral.

Sábado 6 de Septiembre.
Palacio de la ópera de La Coruña: “La Traviata”.

Elena Mosuc (Violetta Valery)
Celso Albelo (Alfredo Germont)
Leo Nucci (Giorgo Germont)
Nuria Lorenzo (Flora Bervoix)
Alba López (Annina)
Francisco Pardo (Gastón)
Cesar San Martín (Barón Douphol)
 David Sánchez (Doctor Grenvil).

Coro y Orquesta Sinfónica de Galicia. Dirección: Ramón Tebar.
Dirección de escena: Mario Pontiggia.

















El arte en todo su esplendor.

La Traviata.  ópera en tres actos con música de Giuseppe Verdi y libreto de Francesco Maria Piave, basado en la novela de Alexandre Dumas (hijo) La dama de las camelias (1852).
Su estreno fue un sonoro fracaso, quién lo diría a día de hoy, y es posiblemente una de las  óperas mas conocidas, posiblemente de las más famosas entre el público menos aficionado a la ópera, y casi seguro la más representada en todo el mundo.

Todo buen aficionado que se precie de serlo debería, como si de una peregrinación a un lugar santo se tratara, asistir al menos una vez a una función en directo. El problema es que a día de hoy encontrar cantantes capaces de cantarla, al menos de manera digna, es un verdadero problema. Sin embargo, el que esto escribe ha tenido la suerte, la inmensa suerte, de asistir a un espectáculo de calidad, con mayúsculas; de estar presente el día que se ofreció lo mejor de lo mejor. Porque esta función del día 6 de septiembre fue una función redonda de esas que no se olvidarán; una función que reivindica la ópera como arte en estado puro.

Reconocer una obra maestra.

Siendo una obra tan conocida, tan escuchada, tantas veces oída por infinidad de cantantes ¿Cómo sabemos que estamos ante un evento único? La respuesta es fácil. Cuando la música, el canto te atrapa como si la vieras por primera vez. Cuando tu universo desaparece y solo la música existe. Cuando, en fin,  a pesar de que te la sabes de memoria, notas ese nudo en la garganta que no te deja hablar, solo aplaudir, por que ni un minúsculo "bravo" eres capaz de articular........Y la garganta no recobró su forma original hasta varias horas después. Por desgracia en esta ocasión solo tengo un audio, el "Parigi o cara" al final de esta entrada.

Los momentos.

Elena Mosuc que se presentaba en A Coruña compuso una Violetta de corte belcantista. Ello sin embargo no desmerece en absoluto su gran trabajo en general y en este primer acto, en particular. Una seguridad aplastante en todas y cada una de las notas de la partitura, nos llevó en volandas al primer gran momento de la noche: El "Sempre líbera". Cantado con toda la intención, fue dibujando todos los estados de ánimo de Violetta, en particular ese "crescendo" del personaje que escuchando a Alfredo a lo lejos termina rendida a sus pies. El colofón del mib era necesario. Una interpretación como la de Elena Mosuc, hubiera sido inconcebible sin ese final, bellísimo, culminación de un aria
brillantísima. El agudo al servicio de la belleza, no como tabla de salvación.

En el segundo acto, después de la afrenta de Alfredo, tumbada en el suelo, nos regaló un "Alfredo, Alfredo, di questo cuore non puoi comprendere tutto l'amore" en pianissimo para ponerle los pelos de punta a cualquiera. Y es que el dominio técnico de la cantante fue absoluto en toda la noche. La voz homogénea, recogida, sin estridencias y de fácil emisión, le permitió, no solo el acceso al registro agudo, sino al uso generoso de la coloratura, y al canto matizado.

En el tercer acto otro momento esperado: el "Addio del passato". ¿Qué destacar de esta parte? Difícil escoger. El mejor botón de muestra es la "Messa di voce" del final del aria alargado hasta el infinito, culminado con una hermosa "sfumatura".





Celso Albelo El tenor canario no se presentaba en A Coruña, ya que es un habitual de estos lares, pero si presentaba el rol de Alfredo. Un papel que cantará a lo largo de su vida muchas veces, sin ninguna duda. Un papel del que el maestro Kraus decía a proposito de "Il Duca y "Alfredo" lo siguiente:

Il duca, cuando se encaja al principio, ya lo tienes, porque su comportamiento es el mismo durante toda la ópera.

En cambio, Alfredo está un poco inseguro. Sus emociones dependen un poco de todo lo que se observa a su alrededor: del comportamiento de Violetta, del comportamiento de su padre, de todo ese peso burgués que existía en su familia...

Es un personaje complejo, más humano que Il Duca, por tanto, más difícil de fabricar y más agradable, porque precisamente hay más trabajo en él, hay que dedicarle más concentración, hay que ir sacándole puntas...

Y precisamente estos estados de ánimo son los que va dibujando Celso Albelo a lo largo de toda la obra. El primer gran momento, no es el brindis, como pudiera pensarse; el primer gran momento nos lo trae la preciosa parte que comienza con: "Un dì, felice, eterea" : donde parecía que cada palabra había sido escogida para ese momento, tal es la dulzura de la interpretación: el Alfredo enamorado está de pié en el escenario.

La voz de Celso Albelo ha ganado en peso vocal. Lo ha hecho de forma natural, sin perder ni un ápice de su facilidad para el agudo. Ello es posible por que el paso está completamente resuelto; una voz bien apoyada,  rica en armónicos; No hay cambios de color en una  voz que ha ido ganando en tersura, y su timbre, cada día más aterciopelado, es el ideal para este papel. Además la voz corre por la sala libre lo que evita al cantante esfuerzos suplementarios.

De todo ello tenemos amplias muestras tanto en el recitativo "Lunge da lei" como en el aria del segundo acto "De miei bollenti spiriti", como en la cabaletta "Oh mio Rimorso" coronada con ese sobreagudo tradicional, no escrito. Sobreagudo sostenido hasta el infinito, que culminaba esa lección de canto que nos ofreció y que fué aplaudida con fervor y agradecimiento por el público que llenaba el teatro.: Cómo cantar Verdi, y que parezca fácil.

El tercer momento de la noche  nos muestra el Alfredo furioso por el supuesto engaño: Questa donna conoscete? y a caballo con esta escena, el Alfredo arrepentido en el tercer acto con el duo del "Parigi, o cara , noi lasceremo" Es otro gran momento por que aparece aquello que nos faltaba por ver del carácter del personaje. El lucimiento para el tenor no son los agudos en esta ópera, el lucimiento es cantar bien, espectacularmente bien, y Albelo cantó el Alfredo como si el Maestro Verdi lo hubiera compuesto para él. No es fácil estar a la altura de los roles de los otros dos protagonistas. Y Celso Albelo lo consiguió sobradamente.


























Leo Nucci. Después de su majestuoso recital de Madrid en el ciclo de Lied, había una enorme expectación, al menos por mi parte, de volver a escuchar a Nucci. En Madrid hizo suyo a Verdi cantándolo con evidente comodidad, lo que volvió a suceder en Coruña. Posiblemente no exista en la actualidad otro barítono que cante Verdi con tanta perfección. Nucci sigue teniendo un agudo vibrante y potente, como demostró en la famosísima " Di Provenza il mar" atacando el fa3 sin fisuras ni artificios. El público que reaccionó casi al unísono con un sonoro "Bravo", se entregó al artista que no tuvo problemas en ofrecernos un bis, que ni que decir tiene llenó de regocijo a la sala.

Pero si emocionante fue la primera interpretación, la segunda, cantada a ¡¡a media voz!! en su primera parte fue apoteósica. El propio Nucci fué el que indicó al director que continuara con la obra, por que el público no cesaba de aplaudir. Detalle que se ha omitido en muchas crónicas empeñadas en minusvalorar el trabajo de este gran artista, generoso como pocos, que no tiene reparos en ofrecer lo mejor de si mismo.

Y por supuesto no nos olvidamos de su  magistral interpretación vocal y escénica en el dúo con Violetta, y su interpretación del  “Pura siccome un angelo”















El audio

Parigi o cara Coruña 2014



El resto del elenco.

El Coro y Orquesta Sinfónica de Galicia bajo la dirección de  Ramón Tebar estuvieron a la altura del espectáculo, lo que no es decir poco. Gran calidad en estos profesionales que es algo que el público supo reconocer con justicia: Pocas he visto hacer levantar a la orquesta en el foso para saludar dos o tres veces al público y que este responda redoblando los aplausos como cuando algún protagonista sale a escena. Gran ovación también para el coro que saludó al final del segundo acto siendo aplaudido con gran cariño y generosidad por el público. 

De los comprimarios  destacar por su calidad al Gastón de Francisco Pardo. Una bella voz de tenor potente y bien timbrada. Nos gustó mucho.

Correctos los restantes miembros que completaban el resto de personajes.

La puesta en escena.

Sobresaliente. Una Traviata de verdad. Preciosa. Dando el verdadero ambiente que necesita la obra. Sobresaliente "Cum Laude" para Mario Pontiggia. De cuya página de Facebook están obtenidas las fotos que aompañan a esta entrada





martes, 7 de enero de 2014

Concierto de Año Nuevo con Celso Albelo





Jueves, 2 de enero de 2014
20:00 horas

FICHA ARTÍSTICA
Dirección musical: Cristóbal Soler
Solista: Celso Albelo, tenor
Orquesta de la Comunidad de Madrid Titular del Teatro de La Zarzuela

PROGRAMA

PRIMERA PARTE
Jacques Offenbach
Obertura de Orpheé aux enfers (1858)

Gaetano Donizetti
Aria de Edgardo en Lucia di Lammermoor: «Tombe degli avi miei» (1835)
Romanza de Nemorino en L'elixir d'amore: «Una furtiva lagrima» (1832)

Giuseppe Verdi
Obertura de Nabucco (1842)
Aria de Oronte en I lombardi alla prima crociata: «La mia letizia infondere» (1843)
Aria del Duque de Mantua en Rigoletto: «la donna è mobile» (1851)

SEGUNDA PARTE
Ruperto Chapí
Preludio de El tambor de granaderos (1896)

Amadeo Vives
Romanza de Fernando en Doña Francisquita: «Por el humo se sabe» (1923)

Pablo Luna
Danza del fuego de Benamor (1923)

Manuel Penella
Romanza de Don Gil en Don Gil de Alcalá: «Detén tu alado paso» (1932)

Gerónimo Giménez
Intermedio de La boda de Luis Alonso (1897)

José Serrano
Jota del baturro en El trust de los tenorios: «Te quiero morena» (1910)

Preludio

Con este atractivo programa abrimos el año 2013. Un concierto esperado por los buenos aficionados. Concierto que se celebró gracias al esfuerzo del tenor, mermado por un proceso de anginas + fiebre, detalle que la mayoría del público asistente ignoraba. Y el que escribe se pregunta si no hubiera sido conveniente que el Teatro comunicara por megafonía interna esta circunstancia. Y no por buscar un aplauso fácil, como alguien podría pensar, se trata de proteger al artista, de no tener que dar pábulo a la especulación en el desgraciado supuesto, que afortunadamente no se dio, de tener que cancelar en medio del concierto. Y  también  como aviso a navegantes desnortados que luego alegremente escriben panfletos amarillos, pomposamente llamados "crónicas del concierto" en distintos medios; porque a algunos la mano se le vuelve "daga de misericordia" rápidamente, y manejan la pluma con la precisión de un "Quinqui"......

Del concierto en sí podemos decir que se disfrutó y mucho. Cuando leí el programa pensé en aquella anécdota que relataba Pavarotti antes de cantar un concierto. "Hace falta estar loco para empezar el concierto con las dos arias de  `Cosi fan tutte´" No le faltaba razón. Ignoro si Celso Albelo pensó lo mismo al elegir, supongo que fué él, abrir el concierto con, nada menos que el recitativo "Tombe degli avi miei" seguido del aria "Fra poco a me ricovero" de la "Lucia". Que son páginas exigentes donde las haya. La elección de esta página va a marcar, en mi opinión, la linea que el artista le quiere dar al concierto.

La esencia del concierto.

Cuando un artista prepara un concierto lógicamente busca que el público disfrute, que se lo pase bien, que se vaya a su casa con el convencimiento de que repetiría sin dudar, y repetirá todas las veces que el artista programe un concierto o cante una ópera. Ello pasa indudablemente por elegir un repertorio del gusto del público, que ademas ofrezca una vía de lucimiento para el artista. Combinaciones para lograrlo existen muchas, y en la ocasión que nos ocupa, se eligió un programa para cantar. Celso Albelo invitó al concierto a Edgardo, a Nemorino, al Duca, a Tonio, a Fernando.... que aceptaron la invitación y allí se presentaron. Las páginas elegidas exigían "entrar en situación", traer al personaje. No faltaron las exigentes notas agudas, especialidad de la casa, pero en esta ocasión no eran ellas las protagonistas, excepto en la parte final del concierto con la subida al do4 en el "Te quiero Morena" o la celebèrrima aria de los 9 does4 "Ah mes amis" La evolución de la voz de Celso, imparable hacia el registro del Tenor lírico pleno, exige cuidar la zona centro-paso con mimo, trabajarla al máximo a fin de ofrecer convincentes interpretaciones de los personajes que le esperan, que en un 80% cantan en la zona centro-paso. Si todo evoluciona tal y como va, dentro de poco dejará de cantar "Puritanos" o "Sonambula"y quizá "Elixires" ya que la voz ya está empezando a ganar un peso vocal importante. Esto se pudo comprobar en el concierto que nos ocupa, ya que tras cantar el Edgardo, atacó el Nemorino aligerando de peso a la voz.

El concierto en sí.

Después del Nemorino cantó una de mis arias favoritas, tanto para escucharla como para cantarla: El Aria de Oronte en I lombardi alla prima crociata: «La mia letizia infondere» Una página bellisima que coronó con un agudo atacado en "forte" y terminado en un "piano" magistral. Y aunque yo sabía que no estaba en sus mejores condiciones de salud, este aria me hizo dudar de que estuviera realmente enfermo.

Sin apenas respiro atacó la cabaletta  del Duque de Mantua en Rigoletto: «la donna è mobile» Una ópera que hace unos pocos años pensaba "tomársela con tranquilidad". Pero ya se sabe que el hombre propone y Dios dispone y los espectadores nos beneficiamos, por que ofreció en las dos ocasiones que la cantó, una de ellas como segunda propina, la mejor versión del carácter despreciable del personaje. Allí estaba el autentico cínico libertino, riéndose abiertamente de las "donnas" en general, y de Gilda en particular.

La segunda parte comenzó, vocalmente, con la Romanza "Por el humo se sabe". En esta romanza se produjo la anécdota divertida de la noche al liarse Celso con la letra. Salió airoso, ya que  muchos no se dieron cuenta del "lapsus". Cristóbal Soler le miró preocupado, y Celso le devolvió una mirada que parecía decir "Tranquilo que está todo controlado".Sabiendo las condiciones en las que se encontraba no me extrañó en demasía este episodio, que quedó en anécdota divertida, pero que me reafirma que quizá se debía haber avisado de que el tenor andaba "Tocado".

Después de la romanza, terminada de la mejor manera posible, abrazo entre el director y el cantante, sonrisas, supongo que con un cierto susto en el cuerpo...Cristobal Soler se preocupó mucho de que Albelo estuviera lo más cómodo posible, comprensible para los que sabíamos lo que había.....no tanto para los que lo ignoraban.

Tras Fernando, le tocó el turno a la romanza  de Don Gil en Don Gil de Alcalá: «Detén tu alado paso» Una preciosa romanza maravillosamente cantada y terminó el concierto con la Jota del baturro en El trust de los tenorios: «Te quiero morena» terminada con un ataque al do4 no escrito.

Las propinas

La mejor manera de calibrar la temperatura del recital son las propinas, o por mejor decir, las ganas que tenga el público de irse. Y el público no tenía ninguna gana de irse, menos aún si les colocas 9 Does sobreagudos como 9 campanas. Como Celso no tenía nada más preparado, y el público seguía insaciable reclamando al artista, decidió repetirnos "La donna e mobile" Algo que no le molestó a nadie. Y después de esto, ya sí, se terminó el concierto.

La parte musical 

Cristóbal Soler no es mi director favorito. Sin embargo es justo reconocer que la orquesta titular del Teatro de la Zarzuela sonó mucho mejor que en ocasiones pretéritas bajo la misma batuta. Las mejores piezas fueron la "Obertura de Nabucco " a la altura de las mejores orquestas del mundo y la Danza del fuego de Benamor, quizá la mejor de la noche. En la parte contraria, el "Preludio de El tambor de granaderos" sonó a batiburrillo general. De todas maneras hay que darle un Notable, casi sobresaliente, al trabajo de Soler en este concierto.

Conclusión

Lo primero de todo es agradecerle el esfuerzo al tenor. El teatro de la Zarzuela presentaba un lleno "hasta la bandera" en una tarde-noche de perros y me consta que Celso Albelo no quería cancelar el concierto de ninguna manera. Corrió el riesgo de hacerse daño en la garganta y quizá comprometer el "Devereux" que pasado mañana día 9, estrena en Canarias.

Después es de justicia agradecer a Paolo Pinamonti el excelente trabajo que está haciendo al frente del Teatro de la Zarzuela. El programa que ha preparado para las Navidades es de quitarse el sombrero, contrastando con la nula actividad del Teatro Real.

Y ya que mencionamos al Teatro Real quiero desde estas paginas desear  una pronta y total recuperación de su desgraciada enfermedad, al antiguo director de este coliseo: Gerard Mortier.

Apertil




domingo, 4 de noviembre de 2012

Recital benéfico de Celso Albelo en favor de la Fundación Victoria de los Ángeles.






El Lunes 29 de Octubre de 2012 acudimos al Teatro de la Zarzuela con motivo del Homenaje que se tributaba a Victoria de los Ángeles, a través de la fundación que lleva su nombre. Dicho homenaje constaba de una primera parte con la exhibición de un documental sobre la vida de Victoria de los Ángeles  y una segunda parte con un concierto benéfico a cargo del tenor canario Celso Albelo, acompañado al piano por el pianista Juan Francisco Parra.
El Homenaje fue poco publicitado, y debido a ello el teatro no se llenó. Eso sí, pudimos ver  a personajes tan ilustres como D. Pedro Lavirgen, y lo más granado de la crítica musical.

El recital venía precedido por un sonoro triunfo del tenor en su tierra natal, pocas fechas atrás, y un hecho que se produjo en Parma: Celso había bisado la "Donna e mobile". Y cuando acabó el recital le di la razón a mi "informante"; Es más, se había quedado corto.
El programa ofrecido fué magnífico: Las canciones "Dime que sí" de Alfonso Esparza, "Besos de mis sueños" De Augusto Brandt Y el "árbol del Olvido"de Ginastera. A continuación La romanza "Por el humo se sabe", La Jota de "El Trust de los tenorios" La "Canción y danza nº 6" de Federico Monpou, espléndidamente interpretada por Juan Francisco Parra, El "Lamento di Federico" de "La Arlesiana" y el "Ah mes amis! " de "La Fille Du Regiment"

La recompensa al trabajo nos la llevamos los espectadores

La formación de un cantante no termina con el maestro. Mas bien es solo el comienzo. La verdadera universidad es el teatro. Las voces se desarrollan en los teatros y es eso lo que está sucediendo con la voz de Celso. Un repertorio absolutamente adecuado a sus cualidades, mas un intenso trabajo técnico, llevan indefectiblemente al éxito.  Muchas crónicas se hacen eco de la brillantez de los sobreagudos. Cierto. Y no valoran como se merecen las magnificas medias voces, y los sonoros "pianos".

Las tres canciones del inicio del recital fueron sencillamente un prodigio intimista: El tenor nos susurró al oído las melodías. La voz clara, dulce, nos desgranaba las frases como si nos las cantara particularmente para nosotros. Y nadie se imagina ni por lo mas remoto la dificultad que entraña: Alcanzar la máxima proyección con el mínimo esfuerzo. Solo así se puede dar a cada nota, cada frase, la entonación exacta, la intención adecuada. Solo así se pueden ligar las frases musicales de la manera que el autor imaginó, para ofrecer la emoción que en la canción se sintió al ser compuesta. La clase magistral de todo lo expuesto se manifestó en la romanza del "Lamento di federico", donde el cantante rozó la perfección absoluta.

La belleza del sobreagudo.

Como dije antes, las crónicas mencionan la excelencia de los sobreagudos. Un tenor que emite un Reb4 es por que tal nota la posee. Pero tratar de emitirla sin la preparación adecuada puede conducir a la ruina de la voz. Artisticamente un sobreagudo no vale nada, si la romanza, aria o canción, no está exquisitamente interpretada, de forma que la romanza no tenga sentido sin esa nota. Emocionar con un sobreagudo implica condensar en una nota la emoción de la romanza. El que vea el sobreagudo como una nota "suelta" se equivoca.

La emoción lleva al "Bis"

Algunos aficionados se quejan de la proliferación de "bises" en los últimos tiempos (según quien sea el que haga el bis, claro) Y parece que ignoran que el "bis" es producto de la emoción de una noche mágica. Muchas veces el público lo pide, y son mas los "bises" que no se conceden que los que sí. Celso Albelo cantó la última función del "Rigoletto" del festival de Parma, territorio verdiano por excelencia, y bisó "La donna e mobile". ¿Quien era Rigoletto? "Leo Nucci, que también había bisado su "Si  vendetta, tremenda vendetta" lo cual puede dar una idea de la calidad del artista al bisar compartiendo escenario con Nucci.

Ejemplo para generaciones futuras

La evolución de Celso Albelo viene a dar la razón a Ramón Vargas cuando dice que un cantante no se puede crear a la velocidad de la luz. Si los cantantes jóvenes quieren saber cómo se hace un tenor, que cojan como bandera la carrera del tenor canario. No se equivocarán



martes, 28 de febrero de 2012

Nuevo bis histórico de Celso Albelo



El lunes 27 de Febrero de 2012 será una fecha que el tenor canario no olvidará. A petición del público y tras insistentes aplausos tuvo que bisar, como ya ocurriera en "La Fenice", la popular aria "Una furtiva lagrima" y también como entonces, pasó a formar parte de la historia del teatro donde se ofrecía la función.

Al final, con el paso de los años, lo que quedará en el recuerdo son estas noches donde el público pidió que el tenor bisara un aria. Público que nunca lo había pedido y que con su entusiasmo vino a expresar que, ya en aquellos años tan tempranos de la carrera del tenor, ya veían un cantante de ópera encaminado a ofrecer muchas noches de deleite a los aficionados.

La importancia de este bis no hay que medirlo por su impacto mediático, tan sonoro en estos tiempos donde la información vuela, hay que medirlo por la aportación que se hace a la ópera tan necesitada de buenos cantantes, de esos que se forjan en la frágua del escenario, a golpes de sonidos inolvidables para aquellos que tienen la suerte de asistir a la función.

En estos tiempos que corren, donde la falta de voces resulta alarmante, donde las pocas voces con posibilidades salen a escena con unas taras técnicas de echarse a temblar, enfrentandose a repertorios absurdos para su tipo de voz, es cuando se necesita un referente en el que fijarse. Alguien a quien los jóvenes miren sabiendo que el trabajo, el estudio, la paciencia, la elección del repertorio adecuado, es el único camino.

En este mundo donde la imagen lo es todo, se corre el riesgo de pensar que la imagen que entra por la vista es la unica que cuenta para el triunfo. Error. Craso error. La verdadera imagen es la que se proyecta desde el escenario, donde los aficionados, de pié, piden al cantante que les vuelva a entusiasmar. Esa es la importancia del bis.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Hablar por no callar. El secreto de un crítico musical

El pasado 26 de Noviembre se celebró en Oviedo un recital homenaje a Alfredo Kraus, con la participación de Leo Nucci y Celso Albelo. La crítica la pueden leer en el enlace:

                       Critica del recital de Oviedo

Crónicas como la del espabilado que la firma , Joaquín Valdeón, son las culpables de alimentar a la multitud de ignorantes que pululan por los foros de Opera, prestos siempre al "corta y pega", sin que sepan que demonios están escribiendo.

Lo primero que llama la atención es la diferencia de criterio: Nucci todo bien, para eso es la leyenda viva, y el otro, como es el debutante, se lleva los palos. No es que sean exagerados, es que son absolutas memeces sin sentido, pero, ¡qué bien queda el crítico....!

Para empezar, señor cronista, el "A mes amis" tiene escritos "do4". En ningún sitio está escrito "reb" . Y estamos hablando de un aria hiper famosa. La irresponsabilidad del cronista ya asoma, cuando ni se preocupa de comprobar las notas escritas en la partitura. Siempre el ladrón piensa que son todos de su condición.

Después se nos descuelga con, refiriendose a Albelo, "una voz que despunta, con facilidad para el agudo, con gusto cantante y techo vocal no muy alto" Y yo me pregunto que demonios es un "techo vocal no muy alto" ¿Pusieron a Celso en el sotano del teatro a cantar???? ¿Sería que el señor Albelo no se subió a un andamio??? ¿O acaso insinúa el crítico que al Señor Albelo le faltan vocales????

Pero queda de lujo decir semejante sinsentido. Dentro de poco lo veremos repetido en los foros de turno, ya lo verán.

Pero no quedó en esto la cosa. Dice refiriendose a "una furtiva Lacrima" "pausada, contenida de dinámica quizá muy ajustada, eficaz en su línea de canto -también con algún truquillo vocal-, siempre cantante" Y se queda tan fresco.

Por partes, lo que ud ha querido decir, probablemente, es que el ritmo de canto era demasiado lento. Algo muy discutible, por cierto, y más después de los "re bemoles" del anterior aria. Y digo probablemente por que sabe Dios a qué se refería.

Pero lo que clama al cielo, lo que es inadmisible, es que suelte lo del "truquillo vocal" que sirve para quedar muy erudito, pero naturalmente no explica cual es el truco vocal que ud detecta. Simplemente se aprovecha de la tribuna periodistica para soltar lo primero que se le viene a la cabeza, hay que rellenar una crónica, sin pensar en que quien lo lee, va a etiquetar a un cantante como un señor que usa "trucos vocales".

Según esto ¿Qué podemos decir de ud, caballero, al hilo de las memeces que ha escrito? ¿Cómo se le puede etiquetar? Como cualquier cosa menos como crítico de ópera o musical. De eso estoy seguro.

Ud creo que no ha entendido que con el pan ajeno no se juega, caballero. Si se escribe algo, explíquese convenientemente, pero no rellene huecos con letras, por que los esfuerzos de las personas que se suben a un escenario merecen una crítica especializada, y no una colección de frases hablando de supuestos defectos o trucos inexistentes, que solo existen en la mente de un crítico, supuesto crítico, absolutamente irresponsable.

Por que por desgracia estas cosas las lee quien no debe y luego se escriben las barbaridades que se escriben en esos foros de "ilustrados", tan "ilustrados" como el crítico...

viernes, 4 de noviembre de 2011

Celso Albelo debuta en el Royal Opera House, con La Sonnambula


Celso Albelo deleita al público del Royal Opera House en su debut en el coliseo inglés en el papel de Elvino. El artista canario nos muestra que el belcanto no es patrimonio exclusivo de voces blancas, canto amanerado, elegíaco, pleno de falsetazos gritados en cuanto la partitura se empina hacia las cumbres. Celso Albelo vuelve a mostrar que la escuela italiana, no solo es válida para el 90 % de la ópera que hoy en día el público demanda, sino que además es capaz de transmitir toda la belleza de la música que escribió Bellini.

Por supuesto que el buen aficionado inglés sabe esto, pero existe una nueva generación de aficionados, entre cuyas principales características, encontramos que tienen una oreja enfrente de la otra para lo que les conviene. Que adoptan la defensa a ultranza de sus ídolos, lo que no estaría mal si la unica consecuencia fuera mostrar la extrema imbecilidad que les acompaña, pero que aprovechando la oportunidad que les brinda Internet, intentan tumbar el trabajo honrado de un artista con argumentos tan de peso como las arrugas en el frac del cantante, son la generación de los que no ven viga en ojo propio y sí paja en ojo ajeno.

El debut

El pasado 2 de Noviembre tuvo lugar la primer función de esta Sonambula con Celso Albelo en el papel de Elvino, Eglise Gutiérrez en el papel de Amina, Michele Pertusi en el papel del Conde Rodolfo, Jihoon Kim§ en el papel de Alessio, Elizabeth Sikora en el papel de Teresa, y Elliot Goldie en el papel de un Notario. La dirección musical corre a cargo de Daniel Oren.

En este último apartado hay que destacar la extrema lentitud en el "tempi" de la obra, echándose en falta un mayor dinamismo. Daniel Oren nos orece una versión muy aburrida, somnífera en muchas ocasiones, más cercana a la música de un funeral que a la de una comedia con ciertos tintes dramáticos. La consecuencia más inmediata de este ritmo tan lento, es que todo el peso de la obra termina recayendo en los cantantes, que deben poseer un legato y un fraseo simplemente perfectos, para evitar que la tensión de la obra se caiga. El belcantismo está centrado en las voces, ellas son las protagonistas, pero desde el foso se las debería prestar un cierto apoyo.

La voz y la música de Celso Albelo.


No es posible cantar una obra Belcantista sin tener un fraseo elegante, sin tener música en cada sílaba que emites, esa música que llevas dentro, que has hecho tuya después de interiorizar la partitura. Porque cantar belcanto es emocionar. Vamos a escuchar el primer corte: "Perdona o mia diletta"




En este corte tenemos todo lo que he escrito antes. Pero hay más. Una emisión sin esfuerzo en el centro, pero rica en matices, y un agudo recogido, sin estridencias, atacado sin notas de apoyo intermedias, lo que aumenta la dificultad. Porque el riesgo que se corre sin tener una técnica excelsa es caer en la estridencia o abrir la voz. O todavía peor, que se truncara el agudo dejándote la garganta destrozada para el resto de la función.

Segundo corte: "Son geloso del zefiro"




Como ya he comentado la dirección musical desluce no poco la obra. Sin embargo, lo interesante de este corte lo tenemos al final. Y es una obra maestra de técnica de canto. Ese "Addio" final con el Do4 en la "i" es de una dificultad portentosa. Más aún cuando se ataca partiendo del centro y sin notas de apoyo. Solo tienes la "A" en fa3 natural para encontrar el apoyo respiratorio necesario para poder colocar el Do4 en su sitio sin abrir la voz. Y no es solo que la nota la des en la "i" Es la pronunciación, perfecta, de la "i". Es una vocal terapeutica, es cierto. Pero exige mucho trabajo.

Tercer corte: D´un pensier e d´un accento



El Belcanto en todo su esplendor de dinámicas y matices que te transporta, te mece, en el océano de una melodía que nace en la garganta de los artistas y que llega al espectador.



Cuarto corte: Tutto è sciolto



Este es el último corte que he preparado. No hay mucho más que comentar de la obra. Pero si podemos hacer otra reflexión, como espectador. La madurez de la interpretación de un papel casi nuevo me lleva a pensar que su "Elvino" tiene unas posibilidades maravillosas. Que esto es solo el principio. El tiempo lo dirá, pero creo que el personaje de "Elvino" será uno de sus mejores papeles.

miércoles, 19 de enero de 2011

Celso Albelo debuta en "La Scala"


Celso Albelo ha debutado en el reputadisimo Teatro alla Scala de Milan en el papel de Beppe / Arlecchino. Un papel corto pero que todo el mundo conoce gracias a la celeberrima:  O Colombina
 
O Colombina, il tenero
fidoArlecchin
è a te vicin!
Ver te chiamando,
e sospirando
aspetta il poverin!
La tua faccetta mostrami,
ch’io vo’ baciar
senza tardar
la tua boccuccia.
Amor mi cruccia
e mi sta a tormentar!
Ah! e mi sta a tormentar!
O Colombina, schiudimi
il finestrin,
ché a te vicin,
di te chiamando
e sospirando
è il poveroArlecchin!
A te vicin
èArlecchin!

¡Oh! Colombina,
el tierno y fiel Arlequín está aquí...
¡Llamándote y suspirando,
espera el pobrecito!
Tu carita muéstrame,
que quiero besar sin tardar,
tu boquita.
Amor, ¡me crucifica y me atormenta!
¡Ah, Colombina!
¡Ábreme el ventanuco, que,
junto a ti llamándote y suspirando
está el pobre Arlequín!
¡Junto a ti está Arlequín!

Y aquí os dejo el enlace a la canción. Decir de la interpretación de Celso que nos transmite lo que el cantante siente: La melodía la lleva dentro y la ofrece al publico. Es una interpretación cuidada, mimada y llena de matices. El público lo agradeció reconociendo el exquisito regalo que habían recibido.

Quizá dentro de unos años podramos recordar con orgullo que asistimos al debut de un grande de la lírica en un teatro como La scala de Milán. 

domingo, 31 de octubre de 2010

Celso Albelo triunfa en Venecia

Venezia, Gran Teatro La Fenicie, 29.10.2010

Hacía dos décadas que nadie bisaba en el teatro "La Fenice" de Venecia, que se dice pronto: Un teatro de renombre, donde han cantado los mas grandes, mas un público exigente, son ingredientes que hacen que este bis tenga la importancia que tiene y que parece que algunos no quieren ver: En ciertos foros, donde sesudos ignorantes con insuflas de gurús ponen al desnudos sus carencias musicales, el bis ha levantado ronchas. Por que no nos engañemos: Celso no tiene detrás de sí un aparato de Marketing espectacular como tienen otros cantantes, ni una legión de seguidores irredentos predispuestos a pedir "bises" de la primera aria que escuchan. No. Este bis es, ni mas ni menos, que el triunfo del trabajo, y las cualidades: De ofrecer emoción y ganas al público que paga y que está deseando disfrutar.



Después de ver el vídeo me pregunto cómo pudo cantar el bis: Cantar cuando la emoción hace un nudo en la garganta es difícil. Pero difícil de verdad: No eres dueño de ti, estás en otro mundo flotando por el escenario, y en esos casos la voz se te suele ahogar en la garganta.

Y sin embargo el bis es espectacular

Medias voces, una "messa di voce" en la que nos muestra un "apinamiento" de la voz espectacular para volver al forte en plenitud. Es un bis con un uso generoso e inteligente de la dinámicas, coloreando las frases, dotándolas de intención y de expresión. Sentimiento mas emoción, interpretación en suma.

Disfrútenlo. Merece la pena.

lunes, 16 de agosto de 2010

Don Pasquale: Celso Albelo Y Alfredo Kraus. Dos Ernestos de categoría.

Hoy les presento dos vídeos, ambos de la misma Opera y de la misma escena: La salida de Ernesto en Don Pasquale para que el aficionado los paladee.

En el primero Celso Albelo nos ofrece una muestra mas de su evolución, su imparable ascenso, su categoría musical en esta escena de la ópera Don Pasquale: No voy a comentar evoluciones técnicas, por que no es el caso aquí. Lo que pretendo mostrar es cómo Celso Albelo puede convivir al lado de Don Alfredo y que en la obligada comparación Celso no sale perdiendo, ni mucho menos. No es poco decir.

Celso Albelo es "Ernesto" Don Pasquale from Donizetti's Don Pasquale Festival de Peralada, 2010




Don Pasquale : Carlo Colombara. (Mejor no escucharle mucho ;-) )



Ahora escuchemos a Don Alfredo. Y háganse la siguiente pregunta: ¿Cuantos tenores de hoy en día resisten una comparación con los "Monstruos sagrados"? Excepto Celso (Y quizás Ramón Vargas) , no conozco a ninguno. Y tengan en cuenta otro dato: Un cantante no se hace en cuatro días. Un cantante se hace en AÑOS.


Alfredo Kraus es "Ernesto" (Don Pasquale - NY - 1979)




Don Pasquale: Gabriel Bacquier. (Este un poco mejor) También decir que la puesta en escena y la dirección musical son mejores en este vídeo.

Pues nada. Que los disfruten.

miércoles, 23 de junio de 2010

Celso Albelo , Mariella Devia "Gran noche de Belcanto" Pontevedra

El pasado Viernes 19/06/2010 Celso Albelo y Mariella Devia protagonizaron un concierto en Pontevedra, del que me han llegado algunos videos. (Bueno, en realidad audio con fotos :-))

Estos vídeos me van a servir para hablar de algo que con frecuencia muchos tenores Descuidan: La emisión. Cada papel requiere una emisión concreta. Una posición de la voz. Los profesionales cuando preparan un papel, por mucho que se lo sepan de memoria, necesitan "ponerlo en voz" Esto es; encontrar la colocación adecuada de la voz. De la emisión de la voz. Y no todos parece que lo hagan.

Una voz emitida muy alta llegará con más facilidad al agudo y podrá girar en el paso con mas facilidad que una voz emitida desde mas abajo. La sensación de que la voz "pesa" es absolutamente real. Por eso hay tenores que recurren al truco de usar dos posiciones distintas según la parte del aria que canten. El problema de este truco es que el color de la voz cambia. Mantener por tanto, la posición de la emisión elegida por ser la más adecuada al caracter del personaje, y resolver los problemas técnicos que tal emisión conllevan es una labor ardua de trabajo y estudio. Y esta labor, a todos aquellos que han trabajado con su voz, no les pasa desapercibida y la reconocen en aquellos artístas que la realizan.

"Parigi o cara" From La Traviata

En este primer video vamos a escuchar un fragmento de "La Traviata" ¿Con que nos vamos a encontrar? Lo primero una voz bellisima, impecable para este papel, en cuanto a linea de canto, gusto e intención. Algo que no es nuevo. Lo que si es mas novedoso es la posición de la emisión de la voz. Mas baja que para otras operas como "Puritanos", construye un centro asentado, fácil, con unos impecables ataques al pasaje, una voz recogida, pero brillante.

En mi humilde opinión "Alfredo" será un personaje que terminará cantando. No recuerdo si lo ha cantado ya, ni siquiera si lo tiene en repertorio. Y si no lo tiene, creo que lo tendrá.

Disfrutemos.




"Qui di sposa eterna fede" from Lucia di Lammermoor

De nuevo nos encontramos con una emisión asentada. En su sitio. Edgardo no es un papel fácil. Frente a partes muy líricas encontramos partes de mayor peso en el centro y para ello se necesita una emisión correcta que no desvirtue el centro, ni convierta el ataque al pasaje en un suplicio. Y esto es solo el principio. Edgardo será para Celso, entiendo, uno de sus personajes "fetiche" en la madurez vocal. Al igual que otro personaje que se me viene a la cabeza: Ferrando de "La Favorita". que es otro personaje que seguro terminará cantando. La evolución de su voz le llevará a él.



"Una parola, o Adina" from L'elisir d'amore,

Elixir es una ópera engañosa. Parece fácil, pero no lo es. De nuevo el tenor debe poseer una sólida técnica de emisión y ataque al paso para evitar tener problemas. No es tan "pesada" como Lucia, lo que permite a Celso subir un poco el centro de emisión. Esto se traduce en una evidente comodidad a la hora de cantar. La canta "sin despeinarse" Y "Nemorino" brota de su garganta sin ninguna dificultad:




Espero que os guste tanto como a mi.

domingo, 2 de agosto de 2009

El publico se merece un respeto.

Llegan crónicas desde Santander, en concreto de la Favorita, y son crónicas que hablan de lo que ya había constatado un servidor de ustedes: El lamentable estado vocal de José Bros. Los "Ducas" que perpetró en Madrid fueron una estafa para todo aquel que había pagado una entrada. Ni una sola nota a partir del fa3 era una nota normal: Era un lamento lloroso desafinado coronado con un gallo. Y eso en todas las funciones. ¿Por qué sigue cantando? En Santander los que asistieron al ensayo general, ya hablaban de que no tenia voz. En la función, tras hacer esperar al publico un buen rato se anunció por megafonía que José Bros padecía una lumbalgia, pero que a pesar de todo cantaba. Y no hay quien se lo crea, por que si tienes lumbalgia el dolor no te deja ni moverte: ¡¡¡Y BROS EMPEZÓ LA FUNCIÓN PORTANDO A CUESTAS UNA CRUZ!!!!! (¿Una premonición de lo que les esperaba a los espectadores?)Amén de que se movía libremente por la escena. ¿Con Lumbalgia? A engañar a quien se deje. El gallo en "Una Vergine" (Traduzcase al Francés, que fue el idioma en el que se cantó) fue, por lo visto, descomunal. Y en el "spirto gentil" ni intentó el Do4. Se agradece, aunque alguno le critica, tal muestra de sensatez.

Señores: Don Carlos Alvarez lleva fuera de los escenarios casi un año si no mas. Tiene problemas, los que sean, que le impiden cantar. Y se ha bajado del escenario y no volverá a subir hasta que no esté en condiciones. Chapeau a Don Carlos. Esto es respeto al publico, y a si mismo. Antes que arrastrarse por un escenario, me bajo de el, soluciono los problemas y vuelvo.

Lo mas lamentable de todo esto, lo mas asqueroso, es que los Talifanes de Bros o de otro tenor, han hecho incontables esfuerzos y los siguen haciendo, sobre todo desde las casas de vecinos, para crucificar a tenores como Celso Albelo, solo por que les pueden hacer sombra a sus protegidos. Y no hay derecho. Celso SE ESTA GANANDO LA VIDA HONRADAMENTE. No estafa a nadie. Y no hay derecho que sinvergüenzas como cierto sujeto de cierta casa de vecinos, escriba que las personas que en Rigoletto aplaudían a Celso eran una Cla, pagada por el propio Celso. Es lícito que no te guste Celso. Pero de ahí a escribir lo que ha escrito media un abismo. ¿Cuál es la consecuencia de todo esto? Que a las personas que nos gusta la Opera, que nos gusta escuchar voces nuevas, nos toca volvernos una suerte de "contra-talifanes", teniendo que arremeter o poner en solfa las cagadas de ciertos cantantes, para intentar evitar que sus seguidores despellejen sin piedad, a todo aquel que intente hacerse un hueco en el deficitario mundo de voces que hay en la opera. Y si no, miren los premios de Operalia de este año. Dan pena. Si estos son los mejores, madre cómo serán los otros.

jueves, 25 de junio de 2009

Celso Albelo: El gran triunfador del Rigoletto Madrileño

Pocas veces voy a estar de acuerdo con los habitantes de las casas de vecinos....pero aquí os traigo una crónica firmada por un "vecino"

De la misma manera el EXCelso Albelo consiguió demostrar lo que es EL CANTO frente al mero hecho de cantar... Con una voz bien timbrada (desbordante de brillo en el agudo) y un control del fiato de manual, el canario nos agasajó con una lectura del Duque que desbordaba los límites de la propia partitura: el detallismo y la exquisitez rozaron cotas raramente vistas por mí en teatro (y los que me conoces sabrán hasta qué punto es fino mi oído...). Entrar en su juego fue una experiencia increíble, siguiendo las modulaciones de su voz en cada sílaba, dejándome llevar por el sentido de su canto y divirtiéndome descrifrándolo. Los hay que tienen una voz de 10 y se conforman con el 9. Albelo tiene una voz de 9, pero aspira en todo momento al 10. Leo con inverosimilitud críticas a su aspecto físico... ¿A quién puede importarle los kilos cuando la interpretación está completamente dibujada hasta en los detalles más ínfimos? Más allá del derroche técnico del si natural filado, conseguir imprimir de carácter a un aria tan obsoleta como es La donna é mobile, filando el primer "d'acento", coloreando con una messa di voce el segundo... Un verdadero maestro.

¿Por qué me gusta tanto esta crónica? Por varias razones. Mas de uno, en las casas de vecinos, se frotaba las manos por anticipado, pensando en que el Rigoletto madrileño iba a ser un desastre, y que si hubiera estado JDF hubiera sido la hostia. La interpretación de Celso sorprendió a muchos, de tal suerte, que solo han podido oponer leves reparos a su actuación, y la mayoría de ellos por que han leído de algunas fuentes bien informadas, por que de canto no tienen ni puta idea. Incluso alguno ha tenido que recurrir al aspecto físico para criticar algo (¿Acaso el pobre Pavarotti estaba delgado?) La rabia que se ha leído en algunas intervenciones, mal disimulada, ha provocado en quien esto escribe una fuente amplia de hilaridad que ni contiene ni disimula, por que no lo necesita.

La crónica que cito, y si el autor de ella quiere ya me pondrá un comentario, es de la función de Nucci. Que casualmente ha sido un acontecimiento, por que los gustos del publico madrileño, se pongan como se pongan los "pro-Mortier", están en la buena Opera y no en la horterada. Y en tan magno acontecimiento, un tenor, español, estaba allí, recibiendo alabanzas, por que ESTUVO A LA ALTURA DEL ACONTECIMIENTO. Que no es decir poco. Se podrá criticar si fue preparado o no, bla, bla, bla. La realidad es que el publico madrileño volvió a decir NO, A MORTIER, que es la lectura correcta. Y le dijo a Mortier, y a los responsables, que lo que quieren es la Opera que les gusta CON CANTANTES DE CALIDAD. Y CELSO estaba allí, y no otro tenor.

Por cierto, como ya me he aprendido la lección, paso de opinar sobre la crónica en si. A partir de ahora escribiré panegíricos en la medida de lo posible. Y si tengo algo que decir lo haré, pero solo lo entenderá el que haya estudiado. Estoy harto de que lo que escribo, que podría ser de utilidad, se convierta en un arma arrojadiza.

miércoles, 17 de junio de 2009

Celso Albelo ¡¡¡¡Habemus Duca!!!!!

Despues de la decepcion de la funcion de Bros, ayer, 16/06/2009 pudimos disfrutar de la opera otra vez. No es que sea para tirar cohetes, pero al menos no sales del teatro con la sensación de que te han estafado.

Perviven fallos anteriores como la orquesta, que es mala como la carne de pescuezo, la direccion musical, aunque ayer se notó menos. O los infumables Sparafucile o Monterone que serian comprimarios indignos en un teatro de provincias. De la puesta en escena, mejor no hablar.

Sigo pensando que a Albelo le quedan tres años, al menos, antes de poder incorporar con regularidad al Duca en su repertorio, por que ahora es un Tenor lirico-ligero, Hasta que no le ensanche un poco la voz deberia dosificar el personaje, por que todavia tiene algunos problemas con el apoyo respiratorio; Sobre todo en el centro. No así en el paso o en la zona alta en las que resuelve las dificultades con comodidad.

Celso fue de menos a mas. La verdadera medida del Tenor El "Parmi" estuvo cantado de forma excelente. Sin miedo, con seguridad. Linea de canto, fraseo, intención mas que notables, gracias a que la tecnica que empleó es la adecuada. El sol3 perfectamente colocado y cubierto, pasando y despasando la voz con soltura, sin problemas. Solo no me gustó el sobreagudo del "possente" por que es de "gañote" No hay squillo. Para ir al sobreagudo hay que usar el resonador de cabeza, cosa que no hace, y en vez de ser un sobreagudo como un cañon, es muy pequeño. Factor a corregir, junto con la respiracion, y que algunos ascensos al Sib3 un poco mas cubiertos, no estarian mal. Pero en conjunto notable, muy notable Albelo en su Duca. Sin ninguna duda el mejor Duca de los tres que han traido.

En cierta casa de vecinos, cada dia mas asquerosa, por cierto, un "vecino" que habia asistido a la funcion de Bros del Lunes 15/06/2009 nos hablaba de los gallos palmarios de Bros tanto en la "donna e mobile" como en el cuarteto. Y el amigo, florecido, se preguntaba lo que hubiera sido JDF en esa función. Luego se quejan de que me meto con ellos. Le contesto desde aquí.

Juan Diego Florez es tenor LIGERO pero con la tecnica para cantar Rossini, que es diametralmente opuesta a la escuela Italiana. La levedad de su timbre, que provoca que ni en el Barbero se le escuche, y esto lo sé de haber estado en el teatro, es el segundo grave inconveniente.

El tenor verdiano canta EN EL CENTRO Y EN EL PASO, cosas ambas que JDF no tiene en las condiciones que Verdi requiere, por cuanto su voz se educó para pasar de puntillas por el pasaje y sus condiciones vocales se ajustan a este tipo de repertorio. Entonces, por favor, por mucho que desde el entorno de "florecidos" se insista que JDF es Tenor lirico ligero y que el personaje del Duca lo tiene apartado en espera de tiempos mejores, ES MENTIRA, que lo sepan y se hagan a la idea que Florez no cantará el Duca como un papel de su repertorio habitual. Y ni mucho menos llegará a ser ni el mejor Duca de la historia, ni siquiera el de la historia reciente. Hoy en día, solo tenores con la impostacion de voz adecuada como CELSO ALBELO, pueden cantar ese personaje. Y además, señor Florecido de la "casa de vecinos"; con la orquestación que se ha manejado en esta versión que casi tapa hasta al coro, a JDF no se le hubiera oido. Y recordar también, que el propio JDF canceló el contrato de Madrid, por que afectaba a su vocalidad natural. Grabenselo, por favor. Que me parece muy bien que les guste Jdf, pero sean realistas; Frente a un tenor como CELSO ALBELO, el señor Jdf no tiene nada que hacer en el repertorio romántico.

Y por cierto, para los partidarios del Señor Bros, les digo lo mismo. Frente a un tenor joven y emergente como CELSO ALBELO, por mucho que al señor Bros le braveen sus gallos, el señor Bros no tiene nada que hacer.

Del resto del elenco hay que decir algo tambien:

Anthony Michaels-Moore fuen un Rigoletto digno. Tiene una voz como la lija, y es bastante basto a la hora de cantar. Pero Dramaticamente es muy superior a Frontali. Actuó, le dio vida al bufón. Y no es poco. Fue justamente aplaudido, mas por "sudar la camiseta" que por sus bondades vocales, que son pocas, pero te hace pasar un buen rato y se agradece.

Cinzia Forte De muy menos a mas. Se destapó con un espantoso "caro nome" desafinando hasta decir "basta" Pero poco a poco se fué calentando hasta ofrecernos una Gilda muy interesante vocal y dramaticamente, muy alejada del personaje débil de Ciofi. Fue la mas aplaudida de la noche, no diria yo que injustamente, pero casi. De todas maneras también nos hizo pasar un buen rato.

Nino Surguladze Como Maddalena..y la verdad parecia otra. Se debió de contagiar de la mediocridad de la funcion de Frontali, por que ayer Martes estuvo francamente bien, luciendo una bonita voz de Mezzo "de verdad" Todo lo contrario de la anterior funcion que la ví. Muy interesante.

Y para terminar. Si encuentro algo de Celso de la funcion de ayer, lo intentaré colgar.