sábado, 4 de agosto de 2012

Villazón certifica un Mozarticidio en toda la regla.

Rolando Villazón and Marc Minkowski Verbier Festival Chamber Orchestra 04/08/2012
Programa:
Kurt Weill : Symphony No. 2
"Il mio tesoro"
"Misero! O sogno – Aura, che intorno spiri"
 "Dalla sua pace"
"Va, dal furor portata"
Beethoven : Symphony No. 8 in F major, Op. 93


Rolando Villazón consumó anoche  4 de agosto de 2012 un autentico "Mozarticidio" gritando las arias expuestas del programa. Con un enfoque Verista, atacado, como si estuviera cantando un "Canio", se pasó por "el arco del triunfo" el estilo, el fraseo, el "legato" que necesita Mozart. Ni un solo matiz, en una colección de ataques en "Forte" o "Fortissimo" a las arias expuestas.

El "tempo" elegido por Minkowski contribuyó notablemente a ello, llevando a la orquesta como si fuera a perder el avión de regreso.

Villazón, según empieza a cantar, ofrece la impresión de tener un ataque de ansiedad importante; muerde las frases como si le debieran dinero, tal es la agresividad con la que grita la partitura: "Il mio Tesoro" sonó igual que si un sargento de caballería la hubiera cantado. No era una invitación al consuelo: era una orden. Y así con todo.

Si en un autor es importante la dulzura, la intención en el fraseo, la correspondencia entre el texto y la música, ya que está "habla" más alto que el cantante, ese es Mozart. Para cantar Mozart hay que tener la música muy dentro, para poder dar a cada palabra su intención justa, expresada y cantada. No se trata de juntar notas, con texto: Hay que cantar, expresar, conmover.....Y Villazón, cantando a berrido limpio, es el peor ejemplo posible.

 En este caso echaría carreras con Beczala, otro tenor que solo entiende el canto desde la perspectiva "Verista-atacada" aunque éste en Mozart es un poco más delicado.

Técnicamente Villazón presenta una notable incapacidad para dar los fa3. Está nota la tiene que empujar a gritos, por que no le suena. De esta manera dar medio tono mas es un autentico suplicio. La voz es como un palo, sin flexibilidad, sin giro en el paso, sin una colocación definida, cada nota va donde puede, y claro, cuando intenta unas coloraturas que jamás había oido yo en el "Va dal furor portata", lo primero que te viene a la cabeza es que le están agarrando de una zona dolorosa.

El concierto ha sido un espanto. Para cantar Mozart se necesita un cantante con una riqueza de matices y una musicalidad muy especial. Una voz monótona, gritada, sin fraseo... convierte a Mozart en un tormento difícil de digerir. Ni siquiera el bello sonido de la orquesta compensaba el mal rato. Aunque Minkowski quizá debería bajar los "Tempos"



viernes, 3 de agosto de 2012

La opera debe ahorrar en "Mortieres" y Ministros de Cultura


 Encontramos en la revista digital "Opera World" un magnífico artículo de Francisco García-Rosado: 

La opera Tiene que ahorrar

Del que expongo un extracto:

"Parece que el Real está abocado a una huelga en septiembre que daría al traste con los dos conciertos de la ópera Moises y Aaron de Arnold Schoenberg que tiene un coste de más de 1.200.000 €. Un disparate que supone un descalabro en las cuentas del teatro como así lo ha afirmado el presidente del Comité de Empresa Iván Ortega y del que responsabiliza al Gerard Mortier. Se pregunta como es posible iniciar la temporada con dos conciertos que cuestas mas de un millón de euros mientras se habla de despidos y se pretende retraer del sueldo de los trabajadores la conocida deuda de un millón de euros que procede de la no aplicación del 5% de descuento del salario de los mismos y que no se produjo en su momento. Ortega no se corta al criticar la programación de Mortier en varios sentidos: no reponer ópera cuya producción es del teatro, como ocurre en otros lugares; programar un numero mayor de concierto en las llamadas “Noches del Real” cuando la pasada temporada, y con un número menor de los mismos, fueron totalmente deficitarios.; por otra parte y de forma global, responsabilizan al director artístico que no sepa adaptarse al público del Real y programe espectáculos y óperas que el público rechaza claramente. Un director artístico tiene que ser tal, y no un demagogo y dictatorial “educador”. No es este su papel y menos como lo desarrolla. Pero el verdadero quid de la cuestión no está en el Sr. Mortier, sino en quien lo nombró y los sostiene a pesar del rechazo y derroche que provoca."

Solo decir, que no podría estar mas de acuerdo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Turandot en Orange. El principe ignoto degradado a paje real.

31/07/2012 Orange, Roberto Alagna, Lise Lindstrom, Michel Plasson, Puccini, Turandot, Orchestre National de France.

(La entrada está editada por cuanto he añadido al final vídeos de las funciones)

La retransmisión de la Opera "Turandot" desde Orange me dejó ayer el amargo poso de que la ópera ha sucumbido al mercantilismo mas absoluto. Hoy en día el prestigio de un artista es una cuestión decimonónica y trasnochada. Donde estén buenos cheques que se quite lo demás. ¿El público? Ese no cuenta. Mas que nada por que el artista tiene una legión de borregos, sordos como tapias a  todo lo que haga el de turno, que se van a derretir de gusto en cuanto pise la escena.

 Legión de borregos dispuestos a matar al que ose mancillar el nombre de su "amado", con o sin razón. Solo desde esta perspectiva se puede explicar la perseveración en el error de un Roberto Alagna que ya ha podido comprobar que no puede con papeles como el "Radamés", y que su sentido común le debería haber aconsejado aparcar la partitura del "Calaf".

 En una época donde existen grabaciones a patadas de "Turandot" no hace falta ni leer la música. Pero la pela es la pela y si es necesario se canta "Turandot" "Othello" y lo que haga falta: los seguidores del tenor ya llenarán de justa indignación las páginas de comentarios a las críticas, como alguna del diario "Le Figaro", que se cabrea con el columnista porque la lista de tenores que han cantado papeles que no eran para su voz era amplia. ¿Por que criticar a Roberto por ello si Carreras, Di Stefano y alguno mas lo habían hecho.? El cabreado comentarista obvia el hecho de que el problema no está en abordar papeles inadecuados, que en esto hay grados, sino que los resultados obtenidos en algunos casos son de calidad. Pavarotti nunca será un "Manrico" de referencia. Pero sus interpretaciones tienen calidad: La técnica y la inteligencia al servicio del canto le permitieron acometer de manera mas que digna roles que en principio le estarían negados.

Lo anteriormente expuesto, siendo preocupante, no es lo más grave. Lo peor es que encima se rien en las barbas tanto de sus incondicionales, como de los que no lo son, y en cuanto las cosas no "rulan" como deberían, siempre están a mano los hongos en la boca, las bilis, las flemas, las alergias  a las pinturas, anunciadas en los entractos o al finalizar los ensayos generales, intentando justificar los problemas, y lo que es peor, pretendiendo que las críticas sean benévolas ya que en un esfuerzo profesional sin precedentes, estando como están, van a salir a escena. Los pobres no saben que muchos les agradeceriamos escuchar al "cover".



Los problemas vocales.

Hay muchos tenores que tienen la voz abierta por falta de cobertura, por vicios adquiridos..razones varias cuyos síntomas se reducen a una incapacidad de juntar las cuerdas vocales, teniendo el apoyo respiratorio adecuado. La voz de Roberto Alagna en ocasiones gira en el pasaje "De natura",  pero el dueño de la voz no la cubre. Normalmente cuando la voz gira bién, y la cobertura está automatizada, lo normal es que el cantante solo se preocupe de los matices necesarios de la parte que está cantando. Así puede jugar con la implementación en "mascara" del sonido, posibilidad de regular el volumen a su antojo,variar el grado de cobertura......Roberto no hace nada de eso. Si la voz le gira el sonido queda pobrísimo. Casi homogeneo con el centro, pero muy pobre. No hay esa rotundidad de un sonido "in maschera" es una voz al límite. Y las pocas veces que a partir de este sonido "girado" pretende llegar al agudo, la voz se le resquebraja.

La mayor parte de las veces el pasaje es resuelto de falsete. No es una voz "mixta" canónica. Es un recurso que afea su sonido dejando el centro sonando a medio impostado, y el pasaje llorado, pero es solo de esta guisa cuando consigue ir al agudo.

Así la voz que sale del camerino, para comenzar a cantar , está razonablemente recogida abriendose progresivamente según avanza la función. Según el esfuerzo que haga terminará la función con mayor o menor entereza. Sabiendo esto no se comprende como, a mitad del primer acto,  alarga un "TurandoooooT", en sib3 Si3 o Do4 que no estoy seguro, hasta que las cuerdas cesan de vibrar de forma abrupta al faltarle el aire. Semejante "machada" con toda la función por delante, no se entiende de ninguna manera.

Y se preguntarán ¿Cómo es posible que girando la voz no la cubra? ¿Cómo es posible que si le gira la voz, aún no cubriendola, se le quiebra al ir al agudo? Preguntas muy razonables con sólo una respuesta: O no apoya la columna de aire en el diafragma, o si lo apoya, éste no cumple con su función: Sin apoyo respiratorio, la cobertura cierra las cuerdas vocales, pero la voz no corre. Y por supuesto la subida al agudo se quiebra igual. Y este es el problema de Alagna: Serias dificultades con el apoyo de la columna de aire.

Lo que deberia hacer:

Muchas veces se dice que el mejor médico es uno mismo: Nadie mejor que el dueño conoce su cuerpo. Bueno, en el caso de Roberto, es mentira. Si fuera consciente de los problemas, no haría ciertas cosas.
Lo primero que no haría sería salirse de su repertorio de Lirico, tirando a lírico ligero: Es decir, tal como está necesita quitarle peso a la voz de forma urgente. Necesita recuperar automatismos, necesita volver a sentir que la columna de aire está firmrmemte apoyada y no puede hacerlo si canta papeles tan pesados y crueles.

Huir de machadas inútiles. Sostener los agudos lo necesario tirando a escaso. Te estás jugando la voz.

Uan vez "metido en harina" y ya que no puedes escapar de "Calaf", No cantes todo en "forte" o "fortissimo", matiza un poco, que nadie va a pensar que eres un contraltino, por ello.

Y con respecto a esto, hay algo que no me resisto a dejar de comentar. Durante el ensayo general, Roberto salió con la "Gorra Corelliana" puesta. Así, en la frase "Hijo del cielo, Yo quiero realizar la prueba", dejó muy claro que se comia frito al "Hijo del cielo" como no le dejara hacer la prueba. ¿Las consecuencias?: Se quedó sin voz ya a la primera adivinanza.

En la función de ayer, Martes 31/07/2012, decidió reservarse, así que en vez de tanta fiereza la frase sonó algo así como: "Hijo del cielo, si hay que ir se vá, pero ir pa "na" es tontería". (Y lamentablemente el "Hijo del cielo" no tenía una partitura alternativa pa dejarlo"pa Septiembre")

 Tampoco sirvió de mucho. Para cuando decidió echar el resto: ("La mia Victoria")  la voz ya le había abandonado despavorida. (Sospecho que ya le dijo "Ahí te quedas" en el "Non Piangere Liú", resuelto completamente calante, a pesar de que el director musical ralentizó el tempo hasta el bostezo, que es una manía muy extendida últimamente)

Con esto quiero decir también, básicamente, que debe declararle la guerra a su ego. Saldrá ganando.

Recordar que la inteligencia lo es todo en la vida, y en el canto, es la vida misma.

Otra cosa que también debería hacer es ir al otorrino. Urgente también. Si Roberto no nota diferencia entre su voz de hace 5 años a la de ahora es que está sordo como una tapia. En la retransmisión televisada antes de conectar en directo nos ofrecieron un recital de Alagna cantando musica no operística. Sencillamente sonaba horroroso. ¿De verdad está contento con ese sonido? No me entra en la cabeza. La única explicación la encuentro en compromisos con las malditas discográficas que son un verdadero cáncer para los cantantes.

En fin. Y como Murphy es implacable, en la función de ayer "Turandot" corrió a cargo de Lise Lindstrom, una voz quizá justa para el papel de la reina, pero que sacó adelante de manera magnífica. Tiene un timbre acerado muy apropiado para el rol, con unos agudos penetrantes como lanzas. Su preparación técnica es excelente y es la mejor "Turandot" que he escuchado ultimamente, para desgracia de Roberto Alagna, que en la comparación salia perdiendo de forma escandalosa.

Mucha gente piensa que Alagna está resucitando. Yo opino que no. Que está "frito" y bien "frito", marchando por el camino que conduce a la retirada anticipada. No creo que pueda aguantar mucho, y menos si se empeña en cantar "Othello" , como parece que pretende.


Vídeos:


Ensayo general completo:





"Non Piangere Liú " :  Función Martes 31/07/2012




"Nessun Dorma" :  Función Martes 31/07/2012

miércoles, 25 de julio de 2012

Aida desde el Liceu. Aullidos radiofónicos.

En Directo desde el Gran teatro del Liceo. Martes 24 de Julio de 2012.

Dirección musical: Renato Palumbo.
Aida:                        Sondra Radvanovsky.
Amneris:                 Ildiko Komlosi.
Radamès:                 Marcello Giordani.
Amonasro :         Joan Pons.
Ramfis:                 Vitalij Kowaljow
Rey:                         Stefano Palatchi
Sacerdotisa         Elena Copons
Mensajero:         Josep Fadó

Dice un contertulio habitual de este blog, que no le dé muchas vueltas, que la Opera está muerta. No le quiero creer porque todavía hay voces que merecen la pena ser escuchadas. Pero después de escuchar este "Verdicidio" no puedo sino abocarme al pesimismo más galopante. ¿Cual es la causa de la defunción? No hay solo una. Por un lado la crisis galopante de voces agudizada por la tiranía de los representantes y casas discográficas, cuyo único interés es ganar dinero a costa de lo que sea. Y por otro lado la falta de profesionalidad de los cantantes, de algunos, que insisten en cantar fuera de su repertorio, óperas que no están pensadas para su voz. Esto no sería grave si poseyeran una técnica exquisita y cantaran con su voz normal. Pero esto no sucede y se junta un repertorio inadecuado con la falta de técnica necesaria para acometerlo. Pavarotti no era el Radamés por excelencia, pero salia limpio del papel. Frente a este ejemplo nos encontramos a Marcello Giordani ladrando un infame Radamés. El principal problema, que comparte con el resto del elenco, excepto con Sondra, es la falta de fraseo. El canto a empujones, apretado, gritado, carente de recursos para matizarlo minimamente. Giordani lo fía todo al agudo. Al campanazo. Pero esto no es cantar Verdi. El agudo Verdiano viene precedido en no pocas ocasiones de un canto dulce y recogido. Es un agudo intimista sin gritos ni aullidos. El agudo verdiano es cómplice de las frases que le preceden. Y no se puede separar de ellas. El agudo verdiano no es un ente aislado. Forma parte de la frase y se debe a ella, a la intención de la frase. Para ello es necesario poseer un pasaje a prueba de bombas. Un pasaje que no tenga dudas, que sean tus mejores notas. Y nada de esto sucede con Giordani. Ausencia de fraseo, de matices. Un pasaje llorado, aviejado, llevado atrás de la garganta, apretado. Exactamente igual que el agudo, solo que este es llevado casi al grito. ¿El gran problema? Que no se cubre el sonido. Gran parte de sus problemas desparecerían recogiendo la voz en el centro, cubriendo el paso, y liberando el agudo.

Joan Pons como Amonasro, se despide de los escenarios con este papel. Y a fuer de ser sinceros podría haberse despedido sin cantar. Pons es un cantante que me aburre. De siempre. El centro no me dice nada, y los graves son inexistentes. Su fraseo pleno de silabas empujadas "Suoo PAdre!!! al comienzo de gran número de palabras rompe cualquier mínima linea de canto. Por otro lado, la subida a su zona alta es áfona totalmente intentando a base de Volumen compensar la falta de notas de la zona alta . Un canto monótono que mata el precioso papel de Amonasro.

 Ildiko Komlosi. como Amneris. Es el típico caso de cantante inclasificable. No parece soprano. No parece una "Mezzo". Es un "Expediente X" Como no tiene graves tiende a ahuecar la voz, a buscar sonidos espúreos en la zona medio-grave. Y solo consigue una falsa sensación de voz de "Mezzo". Falsa por que el canto no es límpio. No hay fraseo. Los agudos son forzados y a menudo gritados. Y con demasiadas desafinaciones en cualquier momento de la partitura.

Stefano Palatchi  como el Rey y Vitalij Kowaljow como Ramfís me ofrecieron la misma sensación: Dos voces que no son para el papel que están interpretando. Dos voces carentes de graves, de peso en el centro. Dos voces sin musicalidad. Dos voces mediocres. 


Y por último el mensajero de Josep Fadó, con diferencia el mejor de todo este elenco. 


¿Y Sondra Radvanovsky.? Compuso una Aida muy irregular. Su fraseo es lo mínimo exigible para una Aida. El problema es que no termina de transmitir nada. El papel está cantado bien, pero no transmite ninguna emoción. Por otro lado ya la llevo escuchando muchas desafinaciones en varias funciones. No es solo una nota calante, a veces son palabras o frase enteras las que se quedan caladas. El agudo final del aria del primer acto se quedó atrás, después de haber hecho una subida ejemplar. Pero en el ultimo momento el agudo se quedó empobrecido, sin armonicos, sin proyección, y sin rotundidad. Estas desafinaciones las tiene a lo largo de toda la Opera, y son desafinaciones producidas por la perdida del apoyo de la columna de aire. 


Por último Renato Palumbo, condujo de forma espléndida la orquesta del teatro.  El coro también estuvo a la altura de las circunstancias. 


El resumen de la función es un suspenso absoluto. No se pudo disfrutar de la maravillosa música de Verdi. Un reparto mediocre tirando a malo estropeó una maravillosa òpera.


Descanse en paz la Opera.