Pero nada más lejos de la realidad. Su amante hace años que los echó de su lado, pero platónicamente permanecen aferrados a él, no sabemos si por añoranza o por vana esperanza de reconquista. Y en su loco delirio imaginan que no le han dado todo, que aún queda rastro, poso, rescoldo que mantenga viva la unión. En realidad se están chamuscando solos, a lo bonzo, pero del sueño, no despiertan.....
Una renuncia sorprendente.....o no tanto.
Y en este ecosistema, de repente, emerge una figura que decide dejar la Ópera: Natalie Dessay : Asombro, desconcierto, tristeza por una retirada física, que no canora. La voz hace tiempo que nos abandonó. De aquella soprano que con frescura nos deleitaba con
O con:
Pasó a esto:
Un canto con esfuerzo, sin ese legato al que nos tenía acostumbrados. Una emisión apretada, una subida al agudo estrangulada sin apoyo, insegura, una voz prematuramente avejentada, una sombra de lo que fue.
O este espanto:
Y no es solo la puesta en escena que es para vomitar. Es la penosa sensación de no poder con la partitura, de ladrar las notas antes de cantarlas. Eso si, no se está quieta en el escenario ni aunque se lo mande el médico. Luego iremos a eso.
El cambio de voz es notable, no hay que perder de vista que entre el 2001 y el 2005 estuvo retirada de los escenarios y sufrió dos operaciones en sus cuerdas vocales. ¿Motivo? Pues por cosas como esta:
Solo de escucharlo le tiene que doler la garganta a cualquiera.
Los motivos de la retirada según Natalie:
Natalie Se retira
La noticia salta a la luz pública en la entrevista adjuntada. En ella confiesa que a ella lo que le gusta es ser actriz, y que después de 33 años lo va a retomar. "Remember, I am an actress. I don’t want to play myself. I want to play other people.” Y esta frase encierra parte del subconsciente de la cantante. Y explica la cantidad de aspavientos, así como las aberraciones vocales que hemos podido oír y que presumiblemente le fueron pasando una factura impagable.
Natalie dice: A beautiful voice in a body that doesn’t act does not interest me more than five minutes. Es una frase para enmarcarla en la antología del disparate operístico. Por que entonces ¿Donde quedaría Montserrat Caballé? por poner un ejemplo. ¿Se imaginan a doña Montserrat cantando la producción del "Guilio Cesare" que ha "degollado" Natalie en el vídeo anterior?. Natalie se gusta, se recrea haciendo la coreografía, que sale más perfecta que el aria, que obviamente es un desastre. Sin embargo la frase final de la entrevista: So, I’m not a good audience member for opera. da que pensar. Y mucho.
Si no alcanzo las uvas digo que están verdes.
Lo confieso, tengo sentimientos encontrados con esta noticia. Por un lado me gustaría felicitar a Natalie por su sentido común, y por otro me gustaría tirarla de las orejas por mentirosa. No es que haya sido una de mis sopranos favoritas, de eso nada, pero ha habido cosas que la he escuchado con gusto. Me da pena que se retire, pero por los verdaderos motivos de la retirada, no por los que expone : No soy un buen elemento para la opera, se podría traducir la frase anterior. O como alguien ha comentado: La opera me viene pequeña, me retiro; podría ser otra buena traducción, como un lamento a que la opera no merece su arte, lo que ella puede dar, y por lo tanto busca nuevos horizontes.
Sin embargo, vamos a escuchar a Natalie en el mismo fragmento, pero con dos años de diferencia entre ellos:
Natalie Dessay - La Traviata: Sempre libera - LIVE Met 2009 (VIDEO)
Natalie Dessay Traviata È strano...Ah! fors'è lui...Sempre libera (Aix 2011)
En el primer vídeo Natalie no tiene ya una voz fresca, sin embargo todavía puede cantar "sul fiato" : El legato no se ve afectado aunque las notas de paso y el agudo ya están abiertos, viéndose obligada a conseguir la nota sin casi meter voz, para una vez en su sitio darle volumen. Recurre demasiado al "Forte" o "Mezzo Forte" lo que afea mucho el aria, pero aún así es escuchable
El segundo vídeo es una lucha permanente contra la perdida de apoyo respiratorio. Constantemente recurre a la media voz, no como acento verdiano, pues bastante tiene con intentar mantener la emisión, sino como recurso para no truncar la frase, lo que le ocurre en una ocasión,. El sonido carece de fortaleza, propio de cuerdas vocales debilitadas, y el esfuerzo, el máximo esfuerzo, es continuo. La voz ya está completamente abierta, con lo que el desgaste se acelera.
Y por si nos quedan dudas:
Offenbach: Les Contes d'Hoffmann - Antonia's death - Natalie Dessay,
A este precioso fragmento, para rematarlo solo quedaba el marido de Natalie: Laurent Naouri. Pseudo barítono-cómico, que destroza el precioso papel de los tres villanos.
El veredicto:
Natalie se retira por que comprende que se está quedando sin voz. Por nada del mundo quiere volver a pasar por lo que pasó en 2000, cuando tuvo que cancelar varios compromisos hasta retirarse del todo. Esto no me lo ha dicho nadie. Pero es fácilmente comprensible. Lo que no se entiende tan bien es que no lo diga abiertamente: No es ningún delito. Podría haber confesado que siente que está perdiendo la voz y exponer que no quiere arrastrarse por los teatros, donde si duda habría mucho público dispuesto a aplaudirla. Pero, aparte del esfuerzo que la tiene que suponer cantar, no está sorda, y sabe que lo que está haciendo no es presentable. Y ha tomado la difícil decisión de retirarse. Decisión que merece el mayor de los respetos. Y de la que no tiene que avergonzarse. Futbolistas de élite han visto truncada su carrera, a menudo en los comienzos de la misma, debido a lesiones musculares irreversibles, que es lo que le está pasando a ella.
Hay que agradecer a Natalie los buenos momentos de ópera que nos ha dado, y a su sensatez: En este mundo donde antes de retirarse se canta de barítono, bajo o contralto, se destrozan los papeles mientras un jugoso cheque + mas un Marketing poderoso siga reclutando sordos, retirarse es tan sorprendente como la dimisión de un político español.
Que el éxito en tu nueva etapa te acompañe. Gracias por todo


