domingo, 5 de julio de 2026

IlTrovatore. Teatro Real 04-07/2026

 

Después de ya varios años de silencio, me ha vuelto el “gusanillo” de las crónicas. Mi pobre y olvidado blog se ha extrañado de que me acordara de su existencia. No le ha gustado. Le pasa como al autor, que no le gusta currar. Pero, bueno, le ha tocado volver a la arena. Y, puesto que tengo pensado volver a asistir en vivo a las funciones, es probable que le vuelva a dar “vidilla” Eso sí, cuando la crónica pueda ser una exposición equilibrada de hechos. Si, como en el “Romeo” de hace unas semanas en el Teatro Real, no hay manera de poner nada positivo de alguno de los principales artistas del elenco, lo más probable es que no escriba nada. No me apetece ser “políticamente correcto” para enmascarar desastres vocales. Eso sí, con lo que no voy a tener piedad es con las puestas en escena. Fumadas como la de este Trovador, no las pienso dejar de comentar.

Ficha Técnica

Il Trovatore

Dramma en cuatro partes 

Música de Giuseppe Verdi (1813-1901)

Libreto de Salvadore Cammarano, basado en la obra El trovador (1836) de Antonio García Gutiérrez

Estrenada en el Teatro Apollo de Roma el 19 de enero de 1853

Estrenada en el Teatro Real el 16 de febrero de 1854 

Producción del Teatro Real, en coproducción con la Opéra de Monte-Carlo y la Royal Danish Opera de Copenhague 

Equipo Artístico

Dirección musical: Nicola Luisotti

Dirección musical: François López-Ferrer

Dirección de escena: Francisco Negrín

Escenografía y vestuario: Louis Désiré

Iluminación: Bruno Poet

Dirección del coro; José Luis Basso

Coro y Orquesta Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real

Reparto

El conde de Luna: Juan Jesús Rodríguez.

Leonora: Saioa Hernández.

Azucena: Teresa Romano.

Manrico: Celso Albelo.

Ferrando: Marko Mimica.

Ines: Mar Morán.

Ruiz: Fabián Lara

Mensajero: Moisés Marín

Se levanta el telón.

Un escenario vacío nos saluda. Una mesa con quemadores como si fuera una cocina como unica decoración. Al fondo un espacio donde un personaje, suponemos que la madre de Azucena que murió en la hoguera y que le ha pedido venganza a su hija va a permanecer toda la representación. Un niño, que también suponemos que es el hijo que Azucena hizo quemar por error, se dedicará a caminar a lo ancho del escenario como un zombie…

La acción se inicia con un montón de “cucarachas” que se van a arrastrar por la escena. No, no son los soldados que se supone que están de guardia. ¿Espectros? ¿Fantasmas? Vaya Ud. a saber. Sale Ferrando a “entretener” a los soldados con la historia sobre la que va a girar toda la ópera (“Di due figli vivea padre beato”) Y los “soldados” son niños. Todo el montaje es un absurdo sin pies ni cabeza.

Otra de las cosas que sospecho es que los elementos que coloca en los laterales y el fondo de la escena son verdaderos “comedores de sonido” Todas las arias importantes se cantaron en boca de escenario, saliéndose de la “caja”. Y no es la primera vez que ocurre.

Los personajes.

Marko Mimika que da vida a Ferrando sólo tiene un centro, aceptablemente timbrado. Los graves no existen y la subida a la zona alta casi inaudible: la emisión se le fue a la “gola” (Se la tragó literalmente) desapareciendo el timbre y el volumen de la voz.

Saioa Hernández. Leonora exige una soprano lirico-spinto también llamada soprano dramática de agilidad lo que confiere al personaje una dificultad extrema.  Y es en la parte más dramática “D'amor sull'ali rose” junto con el “Miserere” donde se la encontró más cómoda. En las partes más liricas como “Di tale amor” o en el “Tu vedrai che amore in terra” su legato es excelente pero monótono, sin apenas contrastes. Su registro aporta notas graves de calidad y una zona alta muy segura, excepto en el territorio del sobreagudo donde tuvo problemas con la voz que pareció a punto de romperse. Con todo su desempeño fue notable.

Juan Jesús Rodríguez. Tiene una de las mejores voces de Barítono verdiano que hayamos podido escuchar en directo. Voz de seda, timbrada, emisión redonda, técnica depurada, nos regala un “Il Balen” de absoluto recuerdo que no sólo canta, sino que el mismo lo paladea. El aria es un caramelo, pero de tesitura envenenada. Yo soy tenor y no tengo problemas en cantarla a tono, lo que da una idea de la dificultad para el barítono. Por el contrario, eché en falta más definición, más contundencia en el desarrollo del personaje. Salvo en “il Balen”, su “Conde” no está muy matizado. De entre sus otras intervenciones me gustó especialmente el dúo con Leonora del IV acto “Mira, d'acerba lagrime” Y el terceto del primer acto “Di geloso amor sprezzato” que es una de las partes que más me gustan de la obra. Otro aspecto que me llamó la atención es que no demostró un volumen espectacular.

 

Celso Albelo La evolución de la voz de Celso Albelo, desde que le escuché en vivo la primera vez, a día de hoy es sorprendente. Desde sus inicios la voz ha ganado cuerpo y anchura, sin perder la posibilidad de aligerarla cuando lo necesita. A día de hoy puede jugar con la altura de la emisión, más baja, para atacar partes de gran carga dramática, como en el terceto del primer acto “Di geloso amor sprezzato” donde es al que le corre mejor la voz, pasando por encima de un volumen desmedido de la orquesta, o subir la emisión para cantar con toda la dulzura del mundo el duo “Ai nostri monti" con Azucena. En la parte técnica destacar la pronunciación de todas las vocales en el sitio de la “I”; En el final de la “Pira” en el “Al Armi” el sobreagudo lo sostiene sobre la “I” y eso les puedo asegurar que es algo de dificultad casi extrema. La mayoría de los tenores que tienen que cantar “La pira”, o bien sostienen, si es que llegan, el sobreagudo en la A (Armi) y la i la medio dan de pasada, o trampean la “I” como una “e” medio ahuecada que no se sabe lo que es. Por supuesto, a día de hoy, no encontraremos un tenor con un pasaje y una cobertura de la voz tan sólidas.  La emisión nunca se abre y es una gozada para los oídos.

Albelo Compone un Manrico tierno y preocupado por la suerte de la madre, amoroso con Leonora y valiente contra el Conde. Todos estos matices los consigue, como ya he comentado antes, con el uso inteligente de la emisión de la voz. Ancha y potente contra su enemigo, y dulce y amorosa con su madre y con su amante. Eso sí, lamenté que el “Ah si ben mio” la emisión estuviera tan abajo, porque la parte más negativa de esa emisión es que tanto el pasaje como los agudos pierden brillo. Es una composición de personaje inteligente y quizá de los mejores que hemos escuchado.

Teresa Romano Azucena requiere una voz de mezzosoprano dramática con gran flexibilidad para acometer tanto las partes altas, como las partes más dramáticas. Y en el caso que nos ocupa la zona alta es excelente de emisión, color, fuerza.. pero no tiene graves. Y en “Condotta ell'era in ceppi” al menos tuvo un par de desafinaciones evidentes cuando buscaba la zona más grave de su tesitura. Por el contrario si que busca contraste y darle definición a su personaje aunque se queda en poco más que el intento. No me desagradó y con eso ya está dicho todo.

Correctos Ines: Mar Morán, Ruiz: Fabián Lara, y Mensajero: Moisés Marín

Para terminar: El coro ha experimentado una mejoría más que notable en cuanto a empaste de voces y calidad de las mismas, tanto en el coro masculino como en el femenino. Es un coro a la altura de lo que se supone que queremos para nuestro Teatro: Un Coro de Calidad y este lo es. 

La dirección musical de François López-Ferrer fue notable. La orquesta también la he notado con una considerable subida de calidad. Eso sí me gustaría saber porque el uso de tan desmedido volumen.

En resumen. Una Función muy disfrutable.

Apertil.


viernes, 19 de abril de 2019

Anna Bolena de Donizetti desde the Opéra Royal de Wallonie-Liège





Reparto

Orquesta y coros de la Ópera Real de Valonia-Lieja

Giampaolo Bisanti (Director)
Olga Peretyatko (soprano): Anna Bolena
Luciano Montanaro (Bajo): Lord Rochefort
Maxime Melnik (Tenor): Sir Hervey
Sofía Soloviy (Soprano): Giovanna Seymour
Celso Albelo (Tenor): Lord Riccardo Percy
Marko Mimica (Barítono): Enrico VIII
Francesca Ascioti (Alto): Smeton

Stefano Mazzonis Di Pralafera (Dirección de escena)


Ópera en la tele.

El pasado miércoles 17 de Abril de 2019, el canal de música clásica "Mezzo" emitió en directo una interesante Anna Bolena que tuve el gusto de escuchar. Grabarla no pude por causas técnicas, pero aún así la transmisión me dejó buen recuerdo. 

Normalmente no suelo escribir de óperas por la televisión. Te expones a que una mala toma de sonido, arruine la voz del cantante ofreciéndote una falsa imagen de la voz. Eso, y que a algún cantante los micrófonos le sientan fatal, aunque en el caso que nos ocupa no ocurrió ninguna de las dos cosas. 

Cuando se levanta el telón...


Observamos el primer detalle: Puesta en escena clásica, ya la miras con otros ojos, y eso que últimamente soy bastante más abierto con las producciones....

El segundo detalle me gusta un poco menos. Una dirección musical lenta, aburrida. Se echó de menos mayor dinamismo. 

Olga Peretyatko como Anna Bolena


Venía con buenas referencias. Compuso una Bolena exquisita en las partes más líricas, pero le faltó garra en los momentos en los que el personaje lo requería ("copia Iniqua"). Se la escucha con gusto, no es una cantante por la que temas por su voz: es decir, puede con la partitura. Ignoro cuantas veces habrá cantado el personaje, pero debe evolucionarlo para mostrar todo su carácter. Dejando de lado esto que he comentado, y algún agudo apretado, notable actuación. 


Celso Albelo como Lord Riccardo Percy

El Percy de Celso Albelo cabe calificarlo de excelente: Cuando canta Albelo sabes que vas a encontrar una linea de canto exquisita, un gusto refinado en el canto y una meticulosa adaptación a lo que pide la partitura.En esta ocasión hay que añadir que la emisión ha cambiado. Es un poco mas baja, con lo que el color de la voz se ha oscurecido un punto, y ha ganado en armónicos, lo que dota a su voz de mayor belleza. Manejar la voz, que al bajar la emisión pesa más, es una cuestión técnica que tiene perfectamente resuelta, como lo demostró en dos valientes ataques en la zona de paso/aguda a la "i", vocal difícil de verdad, que requiere un férreo control de la columna de aire. El paso entre registros sigue siendo "marca de la casa" así como los valientes y bien definidos ataques a la zona aguda. 

Y para concluir con la pareja protagonista comentar que en mi opinión, la excesiva lentitud de la dirección musical, los penalizó, más que los ayudó. 

El resto del reparto...


Solo destacar a Sofía Soloviy que nos ofreció una  Giovanna Seymour de calidad, tanto vocal como dramáticamente.

El resto del reparto cumplió de manera conveniente, al igual que el coro. 

Apertil




jueves, 4 de octubre de 2018



                                       Faust de Gounod
Ópera en cinco actos

Música de Charles Gounod (1818-1893)

Libreto de Jules Barbier y Michel Carré, basado en la obra Faust et Marguerite (1850) de Michel Carré y en la obra homónima (1808) de Johann Wolfgang Goethe

Estrenada en el Théâtre Lyrique de París el 19 de marzo de 1859
Estrenada en el Teatro Real el 18 de enero de 1865

Nueva producción del Teatro Real, en coproducción con De Nationale Opera & Ballet de Ámsterdam

Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
(Coro Intermezzo / Orquesta Sinfónica de Madrid)

Dirección musical: Dan Ettinger
Dirección de escena: Àlex Ollé (La fura dels Baus) 

Dr. Faust: Piotr Beczala
Méphistophélès: Luca Pisaroni
Marguerite: Marina Rebeka
Valentin: Stéphane Degout
Wagner: Isaac Galán 







Después de un tiempo de inactividad, básicamente por motivos laborales o la falta de los mismos, volvemos a retomar la actividad de mi pobre blog, tan olvidado.
Ha costado quitarle las telarañas y el polvo acumulado. Pero merecía la pena retomar las crónicas, otrora tan numerosas con la presente, con motivo de la asistencia a nuestra primera ópera de la temporada: Faust de Gounod.

Aprovecho para comentar que las crónicas, van a tomar un giro diferente: más crudas, más sashimi, menos elaboradas… el objetivo es poder tener crónicas, sin que me cueste un mundo hacerlas, que cuando no hay tiempo para ellas sucede lo que hasta la fecha: que no salen crónicas.
El primer cambio de estilo cronista viene porque no siempre va a ser una crítica a los cantantes. En este caso será la puesta en escena la que va a centrar la crónica.

Si Ud. es seguidor habitual del blog, sabrá que las puestas en escena “modernas” rara vez han encontrado elogio en estas páginas, más bien al contrario: Bazofia ha sido lo más suave que he dicho de ellas. Y sin embargo de un tiempo a esta parte, no solo no me molestan, sino que, pásmense, hasta me gustan. Lo fácil sería decir que la culpa la tiene el que esto escribe que, como un buen vino, ha madurado adecuadamente. Es verdad que voy más abierto de mente, pero como le comentaba a la co-autora del blog (en la sombra) Zerlinetta, los registas se lo están currando bastante más. El ejemplo más fácil de esto es el primer acto de la ópera, donde un viejo doctor sale de una especie de urna con un traje casi espacial, y se sienta a cantar su desesperación que le quiere llevar al suicidio. 

Al viejo doctor Fausto; le da vida Piotr Beczala, tenor de voz bella que canta con gusto y legato adecuados. Sus mejores momentos vinieron en cuanto se liberó del primer acto que le obligaba a dar peso a la voz y pudo elevar la emisión. En su debe está la zona aguda y sobreaguda, con tendencia al falsete reforzado y abuso del golpe de glotis; Y como decía la puesta en escena aquí se nota: La historia que la música nos está contando encaja con lo que estamos viendo: música y escenografía van de la mano contándonos lo mismo. Gran trabajo de Àlex Ollé (La fura dels Baus), la Escenografía de Alfons Flores y los Figurines de Lluc Castells, sobresalientes todos ellos.

El vestuario tantas veces olvidado, merece un gran elogio: Como ejemplo la caracterización de Luca Pisaroni en su papel de “Mefistófeles”. Pisaroni compone un diablo bastante cabroncete, con la carga de comicidad que la interpretación elegida necesitaba, excepto en el cuarto acto en la escena de la iglesia, que sale disfrazado de Jesucristo crucificado, suplantando a este en la propia iglesia: suplantación que produce verdadero miedo pues aquí sí que está presente la naturaleza maligna del demonio. Vocalmente Pisaroni cumple, aunque se le echa en falta unos graves que no tiene: en “Le veau d'or” se nota demasiado esa falta de contundencia y en algunos momentos no se le oye. Sin embargo, me gustó mucho su trabajo, siendo uno de los triunfadores de la noche.

La segunda gran triunfadora de la noche fue la Margarita de  Marina Rebeka .  Con unas facultades canoras generosas, de agudos tremendos en volumen y proyección, aunque con leve tendencia al exceso, y centro poderoso, siendo perfectamente audible tanto a media voz, como cuando dio la espalda a la boca del escenario. El problema que le veo es que prefiere el volumen a la intención: faltan matices, no consiguió transmitir ni inocencia, ni candor, ni la tristeza por el abandono de Fausto. También quedó feo la excesiva exhibición de medios en el  “Alerte Alerte! Del final, en el que ella sola tapó a sus dos compañeros de reparto. Debe corregir esto porque facultades para ello tiene.

Volviendo al vestuario: La caracterización de los soldados, con una equipación más que sobrecargada es motivo para pedir un aumento de sueldo. Pero dado el aire futurista con el que había comenzado la función no estaban fuera de contexto. Todo lo mencionado  no le impidió al barítono Stéphane Degout que encarnaba a Valentín cantar, y muy bien, su personaje. Buen gusto, excelente línea canora y una gran musicalidad son cualidades que lo adornan. La pena es que la voz la tiene aplastada contra la máscara. No está liberada y suena con un punto de guturalidad y nasalidad que la hacen perder proyección y brillo: Sin embargo cantó el “O sainte médaille... Avant de quitter ces lieux” a la altura, por gusto, línea, matiz e intención de un Galeffi, lo que le redime a mis (interesados) ojos de todos sus posibles pecados…

Haremos gracia al lector de más detalles de la puesta en escena, para que sean descubiertos por quienes asistan a la función, y les pueda sorprender y gustar tanto como a mí.

Para terminar, mencionar mi desagrado con la dirección del coro empeñada en hacer cantar a gritos a sus componentes, lo que se traduce en una difusión de la musicalidad en favor del estruendo. No hace falta. Pero el director del coro tiene sus propias y originales ideas…

Excelente la dirección musical de Dan Ettinger, que hizo sonar la orquesta a un nivel más alto de lo habitual.

Completaron el reparto, Isaac Galán como Wagner, Serena Malfi como Siebel y Sylvie Brunet-Grupposo como Marthe. Buenas prestaciones de todos ellos.

En definitiva: Excelente comienzo de la temporada.

Apertil







domingo, 19 de noviembre de 2017

Carmen de Bizet. Teatro Real 17 de Noviembre de 2017







Música de Georges Bizet (1838-1875)

Libreto de Henri Meilhac y Ludovic Halévy, basado en la obra homónima (1845) de Prosper Mérimée

Estrenada en la Opéra-Comique de París el 3 de marzo de 1875

Estrenada en el Teatro Real de Madrid el 14 de marzo de 1888

Producción de la Opéra national de Paris

Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
(Coro Intermezzo / Orquesta Sinfónica de Madrid)
Pequeños Cantores de la ORCAM

Ficha Artística

Dirección musical: Marc Piollet
Dirección de escena: Calixto Bieito
Responsable de la reposición: Yves Lenoir
Escenografía: Alfons Flores
Figurines: Mercè Paloma
Iluminación: Alberto Rodríguez Vega
Dirección del coro: Andrés Máspero
Dirección del coro de niños: Ana González
· - ·
Zuñiga: Jean Teitgen
Moralès: Isaac Galán
Don José: Leonardo Caimi
Escamillo: Kyle Ketelsen
Le Dancaïre: Borja Quiza
Le Remendado: Mikeldi Atxalandabaso
Frasquita: Olivia Doray
Mercédès: Lidia Vinyes Curtis
Carmen: Anna Goryachova
Micaëla: Olga Busuioc


La temporada comienza bien

Frente a la temporada del año pasado que comenzó absolutamente torcida por culpa mía, al adquirir un abono absolutamente ciego, esta tiene otro cariz. El nuevo abono funciona y la ópera que para nosotros abre la temporada resultó muy entretenida: Todo funcionó sin problemas y la verdad es que se disfrutó de la función. Detalles menos positivos, los hubo, pero no empañaron la impresión general de satisfacción de haber presenciado un espectáculo de calidad.
Lo primero que siempre gusta, o al menos a mi me gusta, es que el teatro esté lleno. Ya sé que llenar el teatro con "Carmen" está "chupao". Pero me gusta esa visión desde mi butaca de un teatro a rebosar. Luego la función discurrirá por donde sea, pero el ambiente "pre" función ya está conseguido.
Las primeras notas de la obertura son vitales, en mi impresión general, para mantener esa "magia" absolutamente personal y propia que vivo en los momentos previos. Y la celebérrima obertura mantiene el ambiente.

Se levanta el telón

Y aquí tengo que hacer la penitencia auto-impuesta: Nada más empezar la función ya noté que la "atravesada" puesta en escena (Ya la llevaba pre-juzgada y casi pre-despellejada) me gustaba. No tengo reparos en reconocer que me equivoqué de cabo a general. (se dice de cabo a rabo, pero yo también quiero innovar y que funcione) ¿Y por qué ese cambio? Trataré de explicarme sin enrollarme, que luego se me "enladrilla" la crónica.
 En mi opinión la mayoría de las puestas en escena modernas, no solo cambian la época de la acción ,que puede no ser malo, sino que además te cuentan otra historia que nada tiene que ver con la obra que se trata de representar. Y aquí no es el caso. Como bien señalaba la "Co-Autora"(en la sombra)  de este blog, Zerlina, en la época que se compone la obra había una "moda" por lo exótico. Y para nuestros queridos vecinos allende de los Pirineos, todo el folclore que va ser introducido en la obra, los toros, el flamenco, etc tenía mucho de exótico....y de bárbaro. Lo que sin duda ayudaba a contar el drama, sumergiéndolo en esa atmósfera tan distinta del mundo civilizado conocido.
  Pero hete aquí que el paso de los años ve como todos esos "clichés" se convierten en "Marca España". Ya no hay exotismo ni barbarie. Y es en este punto donde la puesta en escena aporta gran valor a la historia. La sola presencia en escena de la legión, devuelve el ambiente sórdido y truculento necesario. La llegada de Micaela al puesto de guardia rodeada del destacamento legionario ya pone en antecedentes del peligro que corre. Y no hace falta más. Por mucho que les pese a algunos, ha bastado un destacamento de la legión "en su salsa" para insuflar todo el aire dramático que la obra necesita.

El segundo gran mérito de la puesta en escena es darle valor a los contrabandistas, convertidos en las puestas en escena tradicionales en poco más de una versión cómica de "Curro Jiménez". La salida en el tercer acto de los "Mercedes" de los años 70, coches duros donde los haya, con todo el contrabando, al amparo del famoso toro de "Osborne" nos pone en la situación de su verdadera vida: "bajarse al moro" y como en el caso anterior no hace falta más para comprender que su vida no es un juego y que hay peligro de verdad. De verdad que esta parte me encantó, por lo bien lograda que estaba, por todo lo que transmitía, moviendo 5 o seis coches por la escena con las luces encendidas, mientras el resto del escenario estaba a oscuras.

Hay más detalles pero con lo expuesto basta. Y la penitencia está cumplida.




El elenco.

Hoy, excepcionalmente, voy a empezar por los personajes menos protagonistas: Dancairo (Borja Quizá), Remendado (Mikeldi Atxalandabaso) , Frasquita (Olivia Doray) y Mercedes ( Lidia Vinyes Curtis ). Su parte musical me gusta especialmente y no siempre se cuida en la elección de los cantantes para estos papeles. No es el caso de esta noche donde contamos con cuatro voces de primer nivel para estos papeles. Son cuatro voces perfectamente empastadas entre sí  y con la voz de la protagonista y gracias a eso la función no queda dividida en la parte de los protagonistas y la parte de los comprimarios, resultando un espectáculo sólido y bien ensamblado.

La parte de Micaela le correspondió esta noche a Olga Busuioc, una soprano sobrada de medios que exhibe con generosidad, vengan o no a cuento del papel que interpreta. Posee una voz ancha, con excelente volumen sin forzar excepto en la parte de los agudos, donde aprieta la emisión y como resultado la voz se torna incontrolable. Saca adelante su papel pero echamos en falta,  una matización, una caracterización del personaje mas acorde al libreto.

El barítono Kyle Ketelsen compone un Escamillo eficaz, tosco, pero eficaz. Su timbre resulta algo pastoso, pero resuelve bien su famosa aria excepto cuando tiene que tirar de graves, que son inaudibles. Mucho mejor que en el aria de entrada estuvo en el dúo con Carmen donde mostró una delicadeza de enamorado muy convincente.




El papel de Don José le correspondió al tenor italiano Leonardo Caimi, de timbre  bonito y elegante linea de canto. La voz le corre sin problemas, pero desaprovecha unas cualidades que se adivinan pero que no están trabajadas. Canta exclusivamente en voz de cabeza excepto en algunas partes donde baja la emisión y pone en funcionamiento el resonador de pecho. Es en estas partes donde la voz gana y se enriquece con unos armónicos que en la mayoría de desempeño no usa. Y esto es así por que al bajar la emisión no puede con la voz. De normal, solo con el resonador de cabeza el paso no está muy controlado. Hay cobertura pero insuficiente y TODOS los agudos son en voz de cabeza a media voz. Que en algún momento resulte eficaz y hasta acorde con el personaje no quita para que se ponga de manifiesto una importante deficiencia técnica que en el caso que nos ocupa le resta intensidad dramática. 

La Carmen de esta noche le correspondió a la mezzo Anna Goryachova. Una mezzo de buenas condiciones vocales, timbre oscuro, buenas prestaciones en la zona alta y con los graves correctos. No podemos decir que su personaje esté bien perfilado mas bien lo contrario. Canta canónicamente bien, excepto en el aria de salida, donde sea por que no ha vocalizado suficiente, sea porque es de los cantantes "fríos" que tardan en poner a la voz en marcha, salió con la voz metida en la nariz y, algo inadmisible, respirando donde mejor le venía. Detalle este último que volvió a repetir en algún momento mas de la velada.  Es una cantante interesante y habría que escucharla en algún papel donde no se requiera tanto desgarro en la composición del personaje.




El coro estuvo excelente. Me parece que en ocasiones abusa de los decibelios, pero en esta función estuvo soberbio. Tanto el coro habitual como el coro infantil.


Buena dirección de Marc Piollet al frente de la orquesta Sinfónica de Madrid.

Apertil

lunes, 14 de agosto de 2017

Giuseppe Verdi  Aida

SALZBURG FESTIVAL 


© Salzburger Festspiele / Monika Rittershaus

Roberto Tagliavini, The King 
Ekaterina Semenchuk, Amneris
Anna Netrebko, Aida 
Francesco Meli, Radamès
Dmitry Belosselskiy, Ramfis 
Luca Salsi, Amonasro 
Bror Magnus Tødenes, A Messenger 
Benedetta Torre, The High Priestess 
Riccardo Muti, Conductor 

Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor
Ernst Raffelsberger, Choreinstudierung
Wiener Philharmoniker
Angelika-Prokopp-Sommerakademie der Wiener Philharmoniker, Bühnenmusik

Aburrimiento.

Suele suceder que las expectativas excesivas deriven en decepciones. Y en mi opinión es el caso de esta Aida de la que se esperaba bastante más a tenor de la expectación creada. 


Parte de la expectación venía de la mano de Anna Netrebko como Aida, de la que se ha escuchado/leído un buen número de opiniones; Y como no quiero que se pase el momento quiero dar la mía. Y como resumen diré: Aburrimiento. 

Falta tensión.


Riccardo Muti es un gran director, nadie lo duda, lo que no quita que sus lecturas de la partitura puedan adormecer al personal como en el caso que nos ocupa. Tempis excesivamente largos hacían caer la tensión del drama en casi toda la ópera. Y la culpa no era solo de Muti; la absurda puesta en escena, donde no se sabía si estaban cantando la "Flauta mágica".....



 © Salzburger Festspiele / Monika Rittershaus

o cualquier otra cosa impedían relacionar la lectura musical, excesivamente lenta, con la historia que nos estaban contando. Solo en el primer acto el aria "Ritorna Vincitor" discurrió por los cauces de dramatismo que la música requería, o en el cuarto acto "Ahime! .. morir mi sento " con Amneris , Ramfis y el coro de sacerdotes. El resto de la ópera discurrió con cauces de excesivo control, sobre un elenco de cantantes correctos, pero sin brillo.

Aida y Amneris

Son las triunfadoras de la noche, aunque tampoco podamos hablar de un descubrimiento para la historia. Anna Netrebko cumplió dignamente con su papel, con una importante laguna en el tercer acto, donde la soprano quitó peso a la voz para poder atacar las dinámicas de la partitura: Medias voces, pianos, sfumaturas...El resultado en este tercer acto dejó que desear con una afinación mas que dudosa y una emisión apretada, forzada, hasta el punto de desfiatarse en el dúo con Amonasro.
Vamos a darla tiempo a ver si le resulta posible combinar todos los requerimientos que este personaje tiene. Por que, dejando de lado el tercer acto, el desempeño general fue bueno; intensidad, dramatismo, ataques valientes a la zona alta, expresión... pero el tercer acto tiene que mejorarlo. Eso sí. Que nadie espere que va a llegar a los límites de: 



Ekaterina Semenchuk 

Tuvo a su cargo el papel de Amneris. Desde el "streaming" donde escuchaba la ópera no puedo calibrar su volumen, que pareció justito. A cambio ofreció una actuación convincente, lastrada por ciertos "tempis" ya comentados, ofreciendo su cenit en la escena del cuarto acto en el juicio de Radamés. ya que, como comentaba al principio, al menos si parece una voz adecuada al rol. 

Luca Salsi 

En el papel de Amonasro, estuvo correcto. No me emocionó su interpretación del personaje que dejó escapar sin apenas matizarlo. A diferencia de Tagliavini, carece de una elegancia que se adivina necesaria en el personaje. También es rey a fin de cuentas  Y ya es pena que un personaje que es un regalo para cualquier cantante no sepa sacarle partido. Quizá su voz menos timbrada de lo que sería deseable no ayude en el cometido. Saca la partitura adelante sin más. Y si alguien quiere profundizar mas en esto que digo que escuche a este par...


                                                                           

Roberto Tagliavini 

Fué el encargado de dar vida al Rey. Canto elegante, timbrado, perfectamente ligado sacó adelante sin problemas su parte, siempre en estilo, y perfectamente matizado. Ya lo había escuchado en directo en los Puritanos del Real de hace un par de temporadas y no me decepcionó. Su parte es corta y quizá por eso no pueda considerarse un triunfador en toda la regla, pero fue un excelente rey. 

Dmitry Belosselskiy, Ramfis

La verdad es que el desempeño de Dmitry pasó como con Amonasro: Sin pena ni gloria. Como dije en el caso de Amneris, no soy capaz de cuantificar su volumen, que se me antoja escaso. Al igual que en el caso de Amonasro me queda el poso de un personaje que se escapa vivo. Casi lo dicho para Amonasro vale para este Ramfis bastante tosco. 

Francesco Meli, Radamès. 

Uno de mis personajes soñados. Si hay un papel que me gustaría cantar es este. Sin lugar a dudas. Quizá por eso haya pocos Radamés que me convenzan. Y el de Meli no está entre ellos: Ni por voz, ni por credibilidad del personaje.


© Salzburger Festspiele / Monika Rittershaus

Bror Magnus Tødenes, A Messenger y Benedetta Torre, The High Priestess Buenos comprimarios. No es corriente un "Mensajero" tan sólido, pero Bror Magnus lo ofreció.

Buen desempeño del coro.

Apertil.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Norma




Norma

Tragedia lírica en dos actos.

Música de Vincenzo Bellini (1801-1835)

Libreto de Felice Romani, basado en la obra de teatro Norma, ou l'infanticide (1831) de Alexandre Soumet

Estrenada en el Teatro alla Scala de Milán, el 26 de diciembre de 1831
Estrenada en el Teatro Real el 14 de noviembre de 1851

Nueva producción del Teatro Real, en coproducción con el Palau de les Arts de Valencia y la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO)

Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real

Ficha Técnica:


Dirección musical: Roberto Abbado
Dirección de escena: Davide Livermore
Escenografía: GIÒ FORMA
Figurines: Mariana Fracasso
Iluminación: Antonio Castro
Vídeo: D-WOK
Dirección del coro: Andrés Máspero

Personajes principales e intérpretes.

Pollione: Gregory Kunde
Oroveso: Fernando Radó
Norma: Maria Agresta
Adalgisa: Karine Deshayes
Clotilde: Maria Miró
Flavio: Antonio Lozano.

Una ópera para paladear.


Martes 1 de Noviembre de 2016, día de todos los santos, fue el día elegido para asistir a nuestro segundo título de la temporada. Segunda ÓPERA con mayúsculas a la que asistimos esta temporada repleta de títulos que cualquier teatro elegiría encantado. Parece que las cosas finalmente se están haciendo bien y hemos abandonado pasados experimentos extraños, como el de pretender llenar un teatro con una oferta que no comulgaba con el público. No es el caso de esta obra que está registrando llenos por representación, incluso en un día festivo, final de puente, que quizá en principio hubiera restado público. Pero para la calidad Madrid está siempre disponible y el martes se demostró.



No es solo "Casta Diva".

Cuando escuché por primera vez la ópera, en una grabación de la RCA con Caballé, Domingo, Cossoto, Milnes. recuerdo que la celebérrima aria no me produjo la sensación que yo creía que me iba a producir, tanto se hablaba de ella, más aún me dejó un poco frío por que la salida de Oroveso "Ite sul colle, o Druidi", "Dell'aura tua profetica" ya se había convertido en una mis partes favoritas.
A continuación sin tiempo para recordar lo escuchado, la salida de Pollione y su no menos célebre "meco al altar di venere" me habían hecho olvidarme completamente de la salida de Norma.....

Naturalmente no quedó ahí la cosa, podría hablar del terceto final del primer acto, el dúo de Pollione y Adalgisa....probablemente sea Norma de las pocas óperas que tienen tantos números esperados por este que escribe.




La calidad tiene un precio.

Y hay que pagarlo: Se necesita una adecuada dirección orquestal y en este apartado a la dirección de Roberto Abbado le faltó algo de tensión, sobre todo en el segundo acto donde el dramatismo musical decayó un tanto. En el primer acto la dirección lenta y soporífera que había mostrado en la función que fue retransmitida en directo por televisión, había tomado más brío y se agradeció. La orquesta sonó bien, otras ocasiones he tenido más reparos con ella, pera la verdad es que la calidad de la orquesta va mejorando lentamente.

El coro, sin embargo, me gustó bastante menos. Desconozco los motivos por los cuales el coro tiene ultimamente una tendencia a cantar todo en "forte" o "fortissimo" sobre todo el coro masculino y eso redunda en una peor musicalidad. Sin ser un desastre, si podemos hablar de que fue la parte artística más floja de la noche.

Antes de seguir querría hacer un pequeño inciso. No sé como continuará la temporada, en el horizonte tenemos "La Clemenza", pero hasta ahora, entre el final de la temporada pasado y el principio de esta podemos apreciar que la calidad de las voces ha aumentado considerablemente. Me imagino que la dirección del teatro está haciendo un esfuerzo considerable por traer voces de calidad. ¿En qué se traduce esto? En mi caso aparte de disfrutar de la música, en no padecer. No pocas veces lo he pasado mal escuchando al artista en escena, sabiendo lo que iba a pasar en no pocas ocasiones, y por desgracia acertando. De momento tocaré madera, son solo detalles mínimos a comentar. Poca cosa.

Y ahora sí, vayamos con los intérpretes.

Norma: Maria Agresta

Antes de empezar el Teatro nos avisó que padecía un proceso gripal, pero que sin embargo cantaría la función. Este proceso gripal no sé si la influyó en algo, es la primera vez que la escucho en directo, y por eso la concederé el beneficio de la duda. Soprano de indudable musicalidad y buen gusto, pero  creo que Norma no es personaje para ella. Su interpretación pecó de frialdad, no solo en la interpretación del "Casta Diva" sino en buena parte de la ópera. Nunca consiguió transmitir ese fuego que creo la sacerdotisa lleva dentro. Ni siquiera sonó convincente el "Ah, no ! sonfigli miei ! — miei figli " del segundo acto cuando está a punto de matar a sus hijos. Brilló mucho más en los dúos con Adalgisa,  o en el Terceto final del primer acto, pasajes sin el dramatismo de la parte final de la ópera. Técnicamente tiene serios problemas de "entubamiento" sobre todo a media voz con demasiados cambios de color cuando se mueve por esta zona. De volumen anda justita y el agudo debería recogerlo un poco por que va camino de abrir demasiado el sonido en ese punto.

Adalgisa: Karine Deshayes

La "mezzo" francesa dispone de un instrumento vocal anunciado como "mezzo" pero de sospechoso timbre "sopranil" en muchas partes de su registro. Posee una voz de volumen excelente, capaz de tapar por completo a su compañera de reparto y casi a su "Amante" el romano "Pollione". La voz está proyectada sin esfuerzo y perfectamente recogida incluso en las notas más agudas y eso es un plus añadido a la hora de cantar, por cuanto le permite centrarse en la parte artística al tener su instrumento bien educado. En su debe, quizá, recomendarle que en las subidas no empuje tanto la voz, no le hace falta. Para mi gusto su mejor parte fue el dúo con "Pollione" del primer acto: convincente en la composición del personaje y excelente línea de canto, brillando también en los dúos con Norma.




Pollione: Gregory Kunde

Gregory Kunde ofreció un "Pollione" de calidad. En la retransmisión televisada del otro día su voz no parecía sonar como acostumbra. El martes sin embargo estuvimos ante la mejor versión de Kunde: una voz robusta, algo leñosa cuando está fría, pero densa cuando ya la ha calentado. Una voz bien trabajada en el pasaje y en los agudos, con un "pero" importante del que luego hablaré, una voz que corre libre por el teatro y que el dueño maneja a su antojo. Dramáticamente el personaje es convincente y sus intervenciones (Meco all’altar di Venere), el  dúo con Adalgisa,  el terceto del primer acto o la escena final fueron partes cantadas con calidad. Para este personaje, que no requiere un centro tan ancho como en el Otello, el tenor puede resolver su parte sin dificultades extremas. Hay un detalle para mi gusto muy molesto que no advertí en el Otelo precedente, y es quizá el único defecto técnico que le he notado: Si el agudo cae en una "i" o una "a" Kunde lo transforma en "e" y eso no es admisible. Al menos no para mí. El ejemplo más claro lo encontramos en el  "Meco all’altar di Venere" cuando canta "Vedea fumar gl' incensi, Eran rapiti i sensi " que lo convierte en "Eran rapiti i sense" La "i" cuesta, pero hay que trabajarla. Y la "a" igual. En su descargo hay que decir que este "truco" no lo emplea en el pasaje, solo en las notas mas altas. Pero igualmente hay que trabajar esas vocales, en particular la "i".


Oroveso: Fernando Radó. 

Buen Oroveso nos ofreció Fernando Radó. Ya de entrada en una de mis partes favoritas como ya comenté "Dell'aura tua profetica", estuvo seguro, afinado y convincente; es una voz que corre por el teatro sin problemas. Da la sensación de encontrarse a gusto cantando el personaje y la representación gana mucho con ello. Excelente actuación.


Flavio: Antonio Lozano.

Cumplió bien su cometido. Su voz se oye perfectamente aunque no parece ser una voz excesivamente musical. Buen desempeño.

Clotilde: María Miró

Otra buena actuación. Da gusto tener comprimarios, que tan importantes son, de calidad. Y María Miró cantó excelentemente su parte.

La puesta en escena no me disgustó. Las proyecciones contra un telón blanco proporcionaban un ambiente tétrico al bosque y en ocasiones servían como apoyo a la historia que se contaba en ese momento. Es de las pocas veces que, en mi opinión,  la puesta en escena ayuda a la historia, y no al contrario.






miércoles, 28 de septiembre de 2016

Otello en el Real. Un drama sonado.

Madrid 27/09/2016

Teatro Real de Madrid: Otello de Giuseppe Verdi. 





Dramma lirico en cuatro actos

Música de Giuseppe Verdi (1813-1901)

Libreto de Arrigo Boito, basado en la obra de teatro Othello, or The Moor of Venice (1603) de William Shakespeare

Estrenada en el Teatro alla Scala de Milán, el 5 de febrero de 1887
Estrenada en el Teatro Real el 9 de octubre de 1890


Nueva producción del Teatro Real, en co-producción con la English National Opera y la Ópera Real de Estocolmo.

Ficha Artística:

Dirección musical: Renato Palumbo
Dirección de escena: David Alden
Escenografía y figurines: Jon Morrell
Iluminación: Adam Silverman
Coreografía: Maxine Braham
Dirección del coro: Andrés Máspero
Dirección del coro de niños: Ana González
· - ·
Otello: Gregory Kunde
Iago: George Petean
Cassio: Alexey Dolgov
Roderigo: Vicenç Esteve
Ludovico: Fernando Radó
Desdemona: Ermonela Jaho
Montano y Un heraldo: Isaac Galán
Emilia: Gemma Coma-Alabert




Una sensación agridulce. 

Camino de casa, después de haber asistido al Otello verdiano que por estos días se representa en el Teatro Real, se revolvían dentro de mi dos sentimientos encontrados; la alegría de haber podido asistir a la representación de una ópera que su dificultad hurta de las temporadas de los teatros, y por otro lado la desazón de constatar que verdaderos intérpretes para esta ópera hoy en día no existen. La sensación de haber asistido a un Otello a medias, donde las notas del maestro Verdi estaban presentes, así como el libreto, pero donde faltaba todo lo demás: una puesta en escena absurda. Una lectura musical plana, aburrida, ejecutada con un volumen disparatado, y unos cantantes que ciertamente, cumplieron con la parte musical, pero que junto con la orquesta no nos contaron la historia. 


Dirección musical.

La parte positiva de la dirección musical es que quizá estemos ante una de las mejores interpretaciones de la orquesta del Teatro Real, de la que no soy un "fan" precisamente. Pero sonó muy bien y es justo reconocerlo. En la parte negativa tenemos una lectura musical alejada de la historia en los dos primeros actos de la partitura: justo donde se está cociendo la tragedia. Diría que opta por compensar la falta de pulso dramático (sus "tempos" son soporíferos ) con un volumen desmesurado. ¿Se imaginan una orquesta donde los metales ahogaran el sonido del resto de los instrumentos? pues eso es lo que hace Palumbo. Ahogar las voces de los cantantes, ¡un instrumento más dentro del conjunto! en aras de una característica que debería obtenerse en la interpretación, no en el volumen. Y cuando digo que ahoga las voces no me refiero solo a algún comprimario inaudible, me refiero a que llega a tapar al coro cantando en "Forte" o "Fortissimo" que ya es montar escándalo. 

Aunque el volumen no decrece en el tercer acto, menos aún con la salida del coro a escena cuando llega la delegación de Venecia, parece que Palumbo encuentra la forma de contarnos la ya mas que evidente locura de Otello. 

¿Y la parte escénica?

Pues un disparate, como últimamente presenciamos cada vez que vamos al teatro. Los directores de escena siguen empeñados en montar puestas en escena que no aportan nada a la historia y a veces, lo que es peor, terminan por desconcertar a los cantantes que no encuentran la forma de modelar a sus personajes, de adecuar la música a la exigencia escénica. Y en este punto me pregunto si esa debilidad de los cantantes de esta función de contarnos la historia, de hacer creíbles sus personajes, se debe a las características de sus voces, que claramente no son las más adecuadas, o se debe a exigencias de la dirección escénica además de la lucha con el volumen de la orquesta y la lectura musical. 



Lo que nos cuentan en esta versión de Otello

Una historia donde un hombre normal termina perdiendo el sentido común ante una trama hábilmente urdida por un personaje enojado por lo que el considera que es una afrenta. 

Lo que la historia y la música a mi me dicen.

El propio Verdi se refiere a Otello con estas palabras "aúlla ...feroz como un salvaje" Y esa es la imagen que me ofrece Otello desde el principio. El propio "Esultate" no puedo concebirlo sin pensar en el personaje con los ojos hinchados en sangre.




Es decir: Otello ya está muy tocado psicologicamente desde el principio.  Y el resultado final no es más que la explosión de las patologías e inseguridades que el personaje ya lleva consigo. Y la vía para conseguirlo son los celos. Iago ya sabe que su jefe no está bien de la cabeza. Su trama es vil, pero juega con cartas marcadas: sabe de sobra el camino que tiene que seguir para hacer reventar a Otello y en realidad le resulta fácil hacerlo. ¿Pero por qué? porque el propio Iago tampoco está bien de la cabeza. Su locura la encamina mediante una maldad infinita: no vacila en intentar acabar con tres personas por odio a una sola: A Otello. Iago es un personaje temible: da miedo. Y nada de esto se ve reflejado en la versión del Teatro Real que nos ofrece una versión muy simplista de la historia. 

Los cantantes

Gregory Kunde es el encargado en este reparto de dar vida al "Moro de Venecia" Su principal defecto es que carece de una zona central ancha: No hay graves y en Otello es un serio handicap por que es aquí donde canta el personaje. Resuelve las partes de extrema dificultad con solvencia: Una zona de paso sólida como una roca y unos agudos potentes y timbrados, pero con poco metal: La construcción de su personaje es la de un hombre atrapado en una red externa, cuando en realidad es prisionero de sus propios traumas, de su inseguridad en si mismo: pero esto no lo refleja: El verdadero drama asoma en el cuarto acto cuando aparece en la habitación de Desdémona. Pero no antes. Y esto lastra una actuación dulce por un lado, porque técnicamente es el sueño de cualquier tenor su manejo del paso y los agudos, y agria por otro, por no construir adecuadamente al personaje central.



George Petean da vida a Iago. Es el menos creíble de los personajes. Es un barítono lírico de escasos graves y demasiado engolado en la zona central. No consigue transmitir nunca la maldad del personaje ya que su canto es monótono. No le observé matices de ningún tipo y eso es otro grave hándicap para la obra al no dotarla del veneno que necesita. Valiente en los ataques a la zona alta, no le da miedo enfrentarse a la orquesta y eso le da valor a su interpretación. Pero desde luego no es un barítono adecuado para cantar Verdi. 

Ermonela Jaho da vida a Desdémona. Su mejor momento sin duda lo encontramos en la Canción del Sauce, seguido del Ave maría donde consigue una interpretación emocionante: sabe jugar con los pianos y las medias voces, pero me dio la sensación de ir algo falta de fiato. Por la zona alta la voz se le descontrola supongo que por la necesidad de luchar contra el excesivo volumen orquestal y su interpretación del personaje es quizás la más creíble.

Alexey Dolgov da vida a Cassio. Su principal problema es un timbre poco agraciado. Por lo demás su voz es potente, más de lo que un comprimario suele tener, con una buena resolución de la zona de paso.

Gemma Coma-Alabert Como Emilia: Buena actuación.

Notable el desempeño del coro intermezzo.

Apertil








lunes, 5 de septiembre de 2016

Nueve años ya....






El 6 de Septiembre de 2007 nos dejaba en su localidad natal de Módena uno de los mejores: Luciano Pavarotti. Nueve años ya. Nos queda su recuerdo alimentado por sus muchas grabaciones afortunadamente tanto para aquellos que disfrutamos de su arte, y para los que, como yo además, nos iniciamos en el secreto de la voz. Cuantas cosas que oímos en el maestro que nos gustaría saber hacer!!! Cuantas cosas  oímos que nos dejan con la pregunta en el aire ¿Cómo ha hecho eso??? Y seguimos sin saberlo. Pero a cambio, cada vez que lo escuchamos, nos sigue sorprendiendo. No perdemos la magia de escucharlo como si fuera la primera vez y nos giramos hacia nuestro maestro para preguntarle, incrédulos, ¿Eso es posible? 





La belleza del timbre, la musicalidad innatas ya sabíamos que no iba a ser posible imitarlas:







La elegancia en el canto:






La dulzura.....




Y para despedir este pequeño homenaje, siempre podremos decir ¡¡¡Cada día canta mejor!!!!




Apertil.

miércoles, 13 de julio de 2016

"I Purutani" Javier Camarena como "Arturo"

"I puritani"

Melodramma serio en tres actos

Libreto de Carlo Pepoli, basado en la obra de teatro Têtes rondes et cavaliers (1833) de Jacques-François Ancelot y Jacques-Xavier Saintine

Estrenada en el Théâtre Italien de París, el 24 de enero de 1835

Estreno en el Teatro Real el 6 de diciembre de 1850

Nueva producción del Teatro Real, en coproducción con el Teatro Municipal de Santiago de Chile
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
(Coro Intemezzo / Orquesta Sinfónica de Madrid)

Ficha Artística

Dirección musical: Evelino Pidò
Dirección de escena: Emilio Sagi
Escenografía: Daniel Bianco
Figurines: Peppispoo
Iluminación: Eduardo Bravo
Dirección del coro: Andrés Máspero

Lord Gualtiero Valton: Miklós Sebestyén
Sir Giorgio: Nicolas Testé
Lord Arturo Talbo: Javier Camarena
Sir Riccardo Forth: Ludovic Tézier
Sir Bruno Robertson: Antonio Lozano
Enriqueta de Francia: Annalisa Stroppa
Lady Elvira Valton: Diana Damrau




La función de hoy

En esta ocasión, Miércoles 07/07/2016 les tocó el turno al reparto encabezado por el tenor Javier Camarena. 

Dos funciones bien distintas.

Con apenas 24 horas de diferencia afrontamos la segunda función de esta ópera. Función que no tuvo mucho que ver con la del día anterior. Hubo detalles coincidentes como la puesta en escena, que no comenté en el anterior post, o la actuación del coro que si fue un calco de la del día anterior. Esto es un coro que canta bien, en especial el femenino, con un abuso del "forte" o "fortissimo" por parte del coro masculino. También es detalle coincidente el sonido, pobre, de baja calidad, de la orquesta. Y ahí se acabaron las coincidencias. Y esto es la magia de la ópera. La obra es la misma, pero escuchamos una interpretación bien diferente.

Y empezamos con sobresalto: Por megafonía nos avisan de que la soprano Diana Damrau está indispuesta, sin aclarar cual es la indisposición, pero que aún así cantará la función. Alivio general con algunos aplausos espontáneos.

Y la indisposición de la soprano debió ser verdad por que salvó la papeleta gracias a la enorme experiencia que atesora. Su mejor acto fue el segundo: Medias voces, pianos, todo sin forzar y llegando a colocar algún agudo notable en afinación, que no en proyección. No eran rotundos, no inundaban la sala. En el primer acto se reservó bastante mas donde hubo momentos en los que cantando con el bajo Nicolás Testé se dejó de oír a ambos. Bien es verdad que estaban en el fondo de la escena y el volumen de la orquesta distaba mucho de ser el adecuado, pero momentos donde solo se oían los metales de la orquesta, los hubo. Notable también en el tercer acto en el famoso "Vieni fra queste braccia" donde ya dio lo que le quedaba. Lástima porque nos fuimos con la sensación de haber escuchado un 40% de lo que la artista podía dar.

El mencionado Nicolás Testé fue victima de la odiosa comparación con su colega del día anterior.Y con la función de "Pescadores de perlas" de Valencia en Mayo de 2015. En aquella ocasión dije que había estado "correcto", eufemismo que encerraba para la ocasión el desagrado que me había producido una voz que estando en primera fila, me había parecido muy, pero que muy escasa. En aquella ocasión me pregunté cómo se habría oído a Testé en lo más alto del auditorio; pues bien ya me he contestado. Probablemente no se le oiría, que es lo que me pasó en no pocos momentos de la función. Su voz entonces como ahora no me pareció bella y aunque trató de cantar con gusto y recrear al afligido Sir Giorgio, la verdad, es que me resultó monótono.



Ludovic Tézier fue el encargado de cantar el papel de Sir Riccardo Forth . A su favor hay que destacar su excepcional fiato: Logró seguir el "tempi" de la orquesta sin prácticamente tomar aire, a costa de no poder pausar la emisión del sonido entre frase y frase. Imaginen leer un texto en voz alta, sin puntuación y sin tomar mas aire que el primero y se harán una idea de lo que tuvo que hacer para no perder "comba" con la orquesta. Por lo demás tampoco destaca por la belleza de su voz, eso si, por lo menos proyectada y tampoco destaca por sus dinámicas "belcantistas".

Annalisa Stroppa dio vida a Enriqueta de Francia. Notable cambio con respecto al día anterior ya que a esta mujer al menos se la oía. Sin ser una voz excepcional hizo un buen trabajo.

Javier Camarena dio vida a "Lord Arturo Talbo" y tengo que decir que las expectativas que llevaba y la predisposición hacia el artista eran muy altas. Camarena es un buen tenor eso queda fuera de toda duda. Voz de lírico ligero con gran proyección de la voz en la zona central, con un pasaje poco cubierto; La voz no está recogida ni en  la zona aguda, ni en  la zona sobreaguda donde se escuchan sonidos abiertos, y esta circunstancia rompe un poco la elegante linea de canto que exhibe en el centro. Siendo capaz de cantar con indudable gusto y elegancia, no logró transmitirme, y esto ya es una cuestión personal, ningún tipo de emoción. Para mi gusto le faltó esencia "belcantista". "Arturo" requiere muchas mas dinámicas de las que la noche de la función nos ofreció Camarena, y de aquí viene mi decepción. Entiendo que siendo un personaje que acaba de debutar hay tiempo más que de sobra para trabajarlo y desarrollar con el canto la belleza de la partitura. Tiempo al tiempo y espero poder escucharle alguna vez el "Arturo" con más "tablas".

Eso sí, me preocuparon bastante los ataques al sobreagudo. Debe recoger muchísimo más la voz.

Bien el resto del elenco.

Apertil










sábado, 9 de julio de 2016

"I Puritani" Celso Albelo como "Arturo"

"I puritani"

Melodramma serio en tres actos

Libreto de Carlo Pepoli, basado en la obra de teatro Têtes rondes et cavaliers (1833) de Jacques-François Ancelot y Jacques-Xavier Saintine

Estrenada en el Théâtre Italien de París, el 24 de enero de 1835

Estreno en el Teatro Real el 6 de diciembre de 1850

Nueva producción del Teatro Real, en coproducción con el Teatro Municipal de Santiago de Chile
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
(Coro Intemezzo / Orquesta Sinfónica de Madrid)

Ficha Artística

Dirección musical: Evelino Pidò
Dirección de escena: Emilio Sagi
Escenografía: Daniel Bianco
Figurines: Peppispoo
Iluminación: Eduardo Bravo
Dirección del coro: Andrés Máspero
· - ·
Lord Gualtiero Valton: Miklós Sebestyén
Sir Giorgio: Roberto Tagliavini
Lord Arturo Talbo: Celso Albelo 
Sir Riccardo Forth: George Petean
Sir Bruno Robertson: Antonio Lozano
Enriqueta de Francia: Cassandre Berthon
Lady Elvira Valton: Venera Gimadieva



                                          (okDiario.com)

Cerrando Temporada

Como título final de esta temporada nos encontramos con esta "perla" del "bel canto" que asegura incluso en fechas estivales y vacacionales unas excelentes entradas al teatro, rozando el lleno o lleno total. Ya lo dijo en su día cierto director artístico: Llenar el teatro con las óperas que gustan al público era muy fácil. Y además de trabajo fácil, yo añadiría que es trabajo agradecido. Supongo que cualquier director artístico de un teatro de ópera lo que quiere ver es el teatro lleno todas las noches. Y siendo este un trabajo tan fácil y tan agradecido, se comprende cada vez menos que se apostara por un modelo perdedor. Pero......... los caminos de los sillones son inescrutables.

La función de hoy

En esta ocasión, Miércoles 06/07/2016 les tocó el turno al reparto encabezado por el tenor tinerfeño Celso Albelo. 

En este punto, antes de comentar la actuación del tenor tinerfeño, quería hacer un pequeño inciso. Algo que me llama la atención en las crónicas de muchos de los que escriben, sean en medios oficiales, profesionales o medios mas de aficionados, es el concepto que se tiene del tenor. ¿Qué es un tenor? Por lo que parece un tenor es una nota aguda. Y yo conozco a uno de los que escriben, aficionado, que le da lo mismo cómo cante un tenor. Si el agudo hace temblar la lampara del teatro, entonces ya le tiene en los altares. Bueno, según quien sea el que cante. Porque si le tiene ojeriza, al cantante, entonces los agudos se convierten en pirotecnia barata.......
            ¿Es fácil el agudo? Por lo que parece la gran mayoría lo consideran la extrema dificultad, de las extremas dificultades. Y no es verdad. Depende de cada garganta. Hay quien va al agudo muy fácil y está el que suda tinta china. De lo que no se escapa ninguno es de la técnica y el aprendizaje necesario para ejecutar una nota que quizá no es la más difícil del registro, ni la más dañina, si se hace mal. Es la mas espectacular, cierto, la que más se ve, o por mejor decir, la nota que detectan hasta aquellos que tienen una oreja enfrente de la otra.

 Y en este punto alguno me preguntará ¿Y cual es la nota más difícil? Pues cualquier nota que transmita algo, no solo sonido. Un sol2 en el centro del registro podría ser tachada de fácil, hasta que se intenta a media voz, o se intenta apianarla, filarla, dotarla de "morbidezza" darla sentido, en definitiva. Y la dificultad se convierte en extrema cuando hay que hacer lo mismo, es decir, dotar de sentido a una frase, a un aria, o a todo el papel que tienes encomendado. No es sólo la técnica, es la capacidad de dotar a lo que se canta de sentido, de psicología, de emoción... cantar plano está al alcance de casi cualquier profesional del canto.

Por el contrario, hacer "hablar" a la música, contar la historia con la música que estás cantando, y no con las frases escritas, está solo al alcance de unos pocos. Y entre estos pocos escogidos que hacen "hablar" a la música, está Celso Albelo.

Eso no quiere decir que el agudo haya que despreciarlo o no darle la atención que se merece. Porque el público paladea un buen agudo ¿Y el cantante? Más que el publico. Se lo puedo asegurar. Porque el ataque al agudo, la ejecución y la continuación del canto tras un agudo provoca una adrenalina difícil de superar. Y sudores extremos si se ejecuta mal.

Todo este discurso me sirve para poder llamar la atención de cualquier aficionado a la ópera y poderle poner en camino de disfrutar al máximo de su afición. Y que este aficionado, cuando se encuentre a un tenor como Celso Albelo, cantando el "Arturo" de "I puritani" sea consciente de que está escuchando una verdadera obra de arte. De que está escuchando Bel canto. Puro. Que está escuchando cada nota con una intención, con un significado, ya sea a través de una media voz, una "messa di voce" un "piano" o un "pianissimo" por poner ejemplos de recursos. Y todo esto se pudo paladear en la función del día 06/07/2016, sazonado con los valientes ataques a los endemoniados sobreagudos que tiene escrita la obra.


En la misma categoría que está Albelo encontramos en la función del 06/07/2016 al bajo Roberto Tagliavini en el papel de "Sir Giorgio" hermano del padre de Elvira. Tagliavini posee una voz bella de fácil emisión que envuelve a todos los rincones del teatro. Canta con gusto y elegancia, acometiéndo la partitura absolutamente en estilo. Desde la dulzura del dúo del primer acto "Oh mi secondo padre" a la tristeza explicando la locura de "Elvira" "Ah dolor Ah Terror" o el vibrante y esperado dúo "Suoni la Tromba" donde lleva el peso del dúo. Aquí no solo canta bien sino que hace bueno a su compañero de reparto el barítono George Petean que daba vida a "Sir Riccardo Forth": Un barítono lírico de voz no especialmente bonita; y su emisión, nasal y engolada no ayudan al cantante,que no está en estilo en ningún momento, por la razón que sea, y su desempeño es monótono.




En la parte femenina encontramos a la soprano Venera Gimadieva que daba vida al personaje de Elvira. Me pareció una voz "dura"de poca belleza y además poco "coloreada". Técnicamente el cambio de registro a voz de cabeza es correcto y esta era la zona donde mejor rendimiento obtenía, sin embargo el pasaje estaba mal resuelto y era la razón por la que los agudos y sobreagudos prácticamente no sonaban. Aun así defendió su papel con dignidad y pasión consiguiendo notables momentos de emoción en el segundo acto donde quizá colocó sus mejores notas altas.

En contraste encontramos a Cassandre Berthon en el papel de Enriqueta de Francia. Para poder hacer una crónica de su voz tendría que recurrir al vídeo de "Orfeo en los infiernos" donde hace el papel de "Cupido" porque aquí era prácticamente inaudible. Es quizá la peor del reparto.

En su descargo quizá haya que mencionar la para mi poco afortunada labor del director musical Evelino Pidò que hace una lectura de la partitura casi "Wagneriana" en lo que al volumen de la orquesta se refiere. Precisamente si en algo se distingue el "bel canto" es por la labor de apoyo a la voz de la orquesta, que está para ayudar al lucimiento de las voces, no para taparlas. Y después los "tempis" que marca la dirección musical, a velocidad de la luz, me parecieron demenciales,

A todo esto tampoco consigue que la orquesta se desprenda de un sonido pobre y deficiente, por desgracia, marca de la casa.

 El coro Intemezzo ha mejorado en cuanto a calidad de voces. Sonó muy bien el coro femenino y el masculino debería bajar el volumen de emisión, siempre en "forte" o "Fortissimo".

 El resto del reparto estuvo a buen nivel.

Apertil